Soy sacerdote católico, pero también soy ciudadano salvadoreño, y en cuanto tal quiero escribir lo siguiente: El Salvador es un país pequeño, pero con una población en constante movimiento; los salvadoreños somos personas que no nos cruzamos de brazos ante ninguna realidad, sino que somos gente luchadora, por lo menos esto es cierto dicho de la mayoría de salvadoreños y salvadoreñas; al mismo tiempo, somos personas que tendemos a ser separatistas, y, por ello, nos cuesta ponernos de acuerdo, y es aquí donde se origina una de nuestras principales debilidades como sociedad.
La unión hace la fuerza, y, por el contrario, la división conduce a la autodestrucción. Unidad y división no son simples palabras, sino dos conceptos que manifiestan una realidad bien concreta, que se anida en el interior de cada ser humano, y que se manifiesta en la realidad vivida entre los miembros de una misma familia, de cualquier comunidad civil o religiosa, y de toda la sociedad.
Todos somos responsables, quien más quien menos, de la poca unidad y de la mucha división que existe en nuestra sociedad salvadoreña, la cual no desaparecerá mientras no nos decidamos a trabajar por todo aquello que favorezca esa unidad tan necesaria, y por desechar cualquier realidad que fomente la división entre nosotros.
Mientras no trabajemos por la unidad, nuestro pueblo, seguirá sin encontrar el camino en cuestiones fundamentales como la política, e incluso, la Iglesia, pues aunque la Iglesia es una por su misma naturaleza, esa unidad no siempre se ve claramente reflejada en el pensar y actuar de la Iglesia Católica en El Salvador. También existe división al interior de la Iglesia, y esto como consecuencia lógica de la división existente en las personas que forman la sociedad en la cual la Iglesia esta inmersa.
De poco sirve que elijamos alcaldes, diputados, y presidente cada cierto tiempo, si no logramos entender, y ellos principalmente, la importancia que tiene el ponerse de acuerdo para salir adelante como pueblo, y superar así, la realidad en la que hemos vivido por siglos.
Salud, educación, seguridad y trabajo, son aspectos que necesitamos urgentemente consolidar como sociedad salvadoreña. Esas cuatro necesidades son básicas y no son asuntos negociables, es decir que, quienes lleguen al poder tienen que trabajar esmeradamente por establecer estos cuatro pilares que son los referentes básicos que conducen y sostienen el desarrollo de cualquier nación.
Lo más difícil es trabajar por la educación de todo un pueblo; por eso, a lo largo de la historia de nuestro país no se ha querido trabajar debidamente en este aspecto, se ha hecho algo, pero no se ha hecho todo lo necesario, y aquí se encuentra una de las principales razones que explicarían por qué somos lo que somos: un pueblo con una gran voluntad, pero que no logra encontrar el camino, y por lo mismo, nunca hemos sabido con claridad quiénes somos, qué es lo que queremos, y qué es lo que debemos hacer para construir la sociedad que todos deseamos.
[Transcribimos a continuación una parte de la entrevista que días precedentes hicimos al Rev. Marco Tulio López]
¿Qué tendencias ves en el debate político actual en El Salvador?
Divido mi respuesta en tendencias positivas y negativas. Entre las tendencias positivas puedo señalar la apertura a la participación de nuevas corrientes políticas, y como ejemplo de ello está la participación cada vez mas activa del Frente como partido político dentro del proceso electoral salvadoreño. Segundo, el cambio de mentalidad en gran parte de la ciudadanía en materia política, hemos superado la época en que la gente decía, “al PCN nadie lo detiene”; ahora la gente piensa, más y mejor. Tercero, hay un mayor espacio a la participación ciudadana, y esto es positivo porque está contribuyendo a crear una mayor y mejor conciencia política en la ciudadanía. Cuarto, se está superando en gran medida la denigración y el insulto entre quienes se dedican al quehacer político, dando así lugar al discurso de los diversos proyectos políticos.
Entre las tendencias negativas identifico la falta de un proyecto ciudadano común sobre el país que queremos construir, y sobre el cual habría que debatir; existen proyectos políticos partidarios, pero no un proyecto común de nación, que es algo muy diferente, y lo que realmente necesitamos. Segundo, no se ha superado el divorcio entre el discurso político y la realidad. Se sigue hablando bonito solamente para conseguir el voto de la gente, pero la palabra de la clase política sigue siendo una palabra sin un mayor compromiso con la realidad en que vive la gente. Tercero, existe una tendencia dentro del mismo debate político de querer seguir ignorando nuestra propia realidad, es decir, lo que somos y lo que realmente necesitamos como país. Creo que será por miedo a comprometerse ha trabajar en serio por las necesidades reales de todo el pueblo, y a dejar de lado los propios intereses para comprometerse con los intereses de toda la nación.
¿Cuáles deberían ser las prioridades del nuevo alcalde de San Vicente?
En primera lugar, que el nuevo alcalde entienda quién es él, y cuál es su misión dentro de la alcaldía vicentina. El alcalde es un servidor de todo el pueblo, y no el servidor de un partido político que se convierte en el nuevo dueño de la alcaldía.
Es importante elegir un buen Concejo Municipal. Es decir, personas que sean capaces, aunque piensen de manera diferente al alcalde, esto a veces es mejor; estas personas no necesariamente tendrían que pertenecer a su partido político, o estar envueltas en la política partidista, sino que el criterio de elección tendría que ser su capacidad, en todo el sentido de la palabra.
Necesitamos hacer de la alcaldía una institución de servicio eficiente, donde todos los empleados realicen su trabajo de manera profesional, y no que estén tomando café o leyendo el periódico a cualquier hora del día.
Además, la transparencia administrativa. Quien sea el nuevo alcalde, debería de informar a la población sobre la cuestión administrativa en esta institución, para que así, la gente pueda conocer en qué se gastan sus impuestos. Además, de esta manera, el alcalde evitaría que al terminar su gestión, se le acuse de llevarse lo que no es suyo.
En fin, elaborar un plan de trabajo integral. Si el nuevo alcalde es inteligente, tendrá que elaborar su plan de trabajo escuchando las necesidades de todos los sectores de la población vicentina, no única o exclusivamente a los que mandan en su partido político.
San Vicente necesita limpieza, mejorar sus calles, ordenar la cuidad, mejor alumbrado, mejor servicio de agua, salud, seguridad, trabajo, educación, y mucho mas, pero todo esto, no será posible, a menos que se arregle lo dicho anteriormente.
P. Marco Tulio López
Sacerdote diocesano, católico, originario de San Vicente, El Salvador
Atualmente trabaja en los Estados Unidos
eusebio23112000@yahoo.com
eusebio23112000@yahoo.com
Park City, UT (USA).

1 comentarios:
El sacerdote Marco tulio Lopez es una gran persona, un excelente sacerdote y un gran amigo de la familia, que se le extraña en estas tierras del demonio.
Creo que el llamado a la unidad entre salvadoreños es lo más dificil, ya que es lo unico que puedes lograr aqui. Esto es debido a nuestra sociedad, que nos ha convertido en seres no humanos, que vivimos con violencia en la sangre, con miedo y que desconfiamos de nuestra propia sombra.
No puedes pedir unidad en esta país, eso implica que solo unos pocos trabajaran por esta unidad (de entrada) y se debe de llevar cargando a un motón de parasitos, que no mueven un dedo, y tratan de llevarse algo de la gloria que otros han alcanzado con esfuerzo.
Somos canibales (en todo sentido de la palabra). Solo buscamos aprovecharnos del projimo; timar es algo tan basico en nuestra sociedad, es casi tan importante como respirar... No puedes confiar en nadie. Siempre debes esperar lo peor, ya que eso sucede ha menudo.
Hay demasiado resentimiento, somos felices con el sufrimiento de otros... Y existe un fenomeno terrible que nadie ha analizado seriamente en el pais: los tremendo prejuicios sociales entre clases creados. Dessde el despecho entre rurales y urbanos, hasta la diferencia de la gente que compra articulos en el centro de san salvador, de marca pirata y los que lo pueden comprar en la gran via.
Por eso creo muy dificil la unidad
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