
REDACCIÓN TEHUACÁN
Una cosa son los derechos de los homosexuales, un sector marginado por la sociedad salvadoreña, y otra muy distinta las "bodas gays", que constituye sólo una parte del problema. Al leer el artículo de Edgardo Ayala, aparecido en CONTRAPUNTO, que les proponemos a continuación, se tiene la sensación de superficialidad a la hora de tratar el tema. Es un tema complejo, que va abordado en su complejidad, en ese sentido no ayuda nada ni el favoritismo político del Arzobispo, José Luis, que no hizo sino facilitarle las cosas al FMLN, ni tampoco el presentar la cuestión como "victoria" del Frente sobre la Derecha política y eclesiástica. Nuestra tesis es que el tema toca fibras que conectan muchos aspectos de la vida social, religiosa, moral y política, y que está reclamando un debate más serio.
A continuación el artículo de Edgar Ayala:
Después de meses de ir y venir con el tema de las bodas gays, la razón se impuso en la Asamblea Legislativa: el Fmln no dio sus votos para ratificar las reformas constitucionales que impedirían explícitamente las bodas entre personas del mismo sexo. La derecha, sin embargo, a lo mejor está pensando en volver a sacar el tema más pronto que tarde.
SAN SALVADOR - Como esos soldados que, aun a sabiendas de que la batalla está perdida (hay cadáveres de compañeros de armas a su lado, ensangrentados), siguen en pie disparando los últimos cartuchos, así también siguieron presionando los grupos católicos, evangélicos y la derecha legislativa para bloquear las bodas entre homosexuales.
Pero hoy jueves 24, todo estaba perdido ya. Y por la noche de ese día, el tiro final.
En la sesión plenaria de este jueves, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), como lo había anunciado, no dio sus votos para ratificar las enmiendas constitucionales que impedirían a los homosexuales casarse y que adopten hijos e hijas.
La Iglesia Católica, grupos evangélicos y la derecha legislativa habían venido pujando fuerte para que esas reformas fueran ratificadas, y aunque en algún momento el Fmln ofreció sus votos a las reformas, al final decidió seguir el camino de la sensatez, con un “no”.
En 2006, el Congreso aprobó las reformas a los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución, que niegan la boda y la adopción de infantes a las parejas gays. Pero la ley dice que toda reforma constitucional debe ser aprobada por una legislatura, y ratificada por la siguiente.
Y es la actual legislatura la que debería haber ratificado lo aprobado en 2006, con mayoría calificada (56 votos), pero el Fmln no se dejó torcer el brazo. Y sin esos votos del Frente (35), no hubo cómo.
Centenares de católicos y evangélicos marcharon el pasado sábado 19 por las calles de San Salvador para ejercer presión.
“Este es un asunto de carácter moral, no se trata de un simple cambio de leyes, dijo entonces a ContraPunto Numa Rodezno, pastor evangélico de Comunidad Cristiana, mientras desfilaba por la Calle Arce.
El Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar, incluso propuso hace dos semana a ese bloque de derecha que no dé sus votos a proyectos de ley importantes para el gobierno –el primero de izquierda en 20 años, tras el triunfo del Fmln en las elecciones presidenciales de marzo pasado.
La Conferencia Episcopal de El Salvador (Cedes), que reúne a todos los obispos del país, había respaldado también la posición de Monseñor Escobar.
Por gusto
Sin embargo, todo ese esfuerzo no cuajó, y esos grupos sufrieron un revés estrepitoso.
“Privó la sensatez, la idea de que la sociedad debe ser abierta”, dice a ContraPunto el diputado del Fmln Damián Alegría, después de darse la votación en la que el bloque de derecha sólo logró 46 votos, insuficientes para lograr su objetivo.
Apoyaban la ratificación el Partido Demócrata Cristiano (PDC), la ex gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y Cambio Democrático (CD), pero este último se retractó en la hora decisiva.
“No nos vamos a cansar de pedir la reforma", dijo Rodolfo Parker, del PDC, en el pleno, antes de que la cosa se definiera, pero viéndola venir ya. Él fue el principal promotor de esta cruzada lazada en 2006 por la derecha y grupos conservadores.
Mariela Peña, diputada de Arena, dijo desde su curul: “Agradecemos a los que creen en la familia, porque el Fmln quiere que se desintegre”.
Los religiosos, que consideran a las parejas homosexuales como algo anti-natura y que va en contra de la ley de Dios y socavan las reglas morales que rigen a la familia y sociedad, ven en las reformas como la pared que frene eso que consideran enfermizo, una relación entre personas del mismo sexo.
Y este jueves 24 “los activistas de la moral” se presentaron al Congreso, aunque en reducido número, para apoyar su moción, pero fallaron.
“No es que ellos perdieron, más bien ha ganado El Salvador, el Fmln lo que hizo es respetar el estado de derecho salvadoreño; no es que apoyara al movimiento gay, sino que respetó ese estado de derecho”, dice a ContraPunto William Hernández, del colectivo gay Entre Amigos.
El Fmln cree que ratificar los cambios constitucionales vulnera los derechos de una minoría, en este caso, la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales y trans. Por ejemplo, el derecho de heredar los bienes, o el de registrar al compañero o compañera de vida a los beneficios de salud del seguro social, quedan vulnerados en una pareja gay si su unión no es reconocida como tal por el Estado.
Además, el partido sostiene que esos temas sobre las relaciones familiares están ya debidamente normados en la Constitución y en el Código de Familia, y una reforma es innecesaria.
El asunto del matrimonio no era punto de honor para el movimiento gay, pero sí que la unión civil sea reconocida legalmente, pero esta idea, propuesta en su momento por el colectivo homosexual, no cuajó en el Congreso.
“Las reformas violentarían el principio de igualdad estipulado por el artículo 3 de la Constitución, que establece que todos y todas somos iguales ante la ley”, dice a ContraPunto Ana Cisneros, de la Alianza por la Diversidad Sexual, que aglutina a colectivos gay, bisexual, lésbico y trans.
Cisneros agregó que sectores ultra conservadores querían –o quieren aún— que se legisle en base a prejuicios religiosos, en un Estado en principio laico.
I´ll be back, baby
Pero la esperanza no está del todo perdida para la derecha y los religiosos. En principio, cualquier proyecto de ley que no logra los votos suficientes, debe de archivarse, y solo puede volver a ser discutida después de varios meses.
Pero esa derecha “moralista” no se dio por vencida y, astutamente, envió de nuevo el proyecto a la comisión respectiva en el Congreso, con la idea de sacarla de cuando en cuanto, para hacer nuevos intentos.
“La derecha va a esta jugando con este tema, es una estrategia que pretende desgastar políticamente al Fmln”, dice el vocero de ese partido, Sigfrido Reyes.
Reyes incluso señala que su partido no descarta recurrir a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) porque se ha violado, dice, un precepto constitucional que establece que los dictámenes que no pasan la votación del pleno, van directo al archivo.
Después de meses de ir y venir con el tema de las bodas gays, la razón se impuso en la Asamblea Legislativa: el Fmln no dio sus votos para ratificar las reformas constitucionales que impedirían explícitamente las bodas entre personas del mismo sexo. La derecha, sin embargo, a lo mejor está pensando en volver a sacar el tema más pronto que tarde.
SAN SALVADOR - Como esos soldados que, aun a sabiendas de que la batalla está perdida (hay cadáveres de compañeros de armas a su lado, ensangrentados), siguen en pie disparando los últimos cartuchos, así también siguieron presionando los grupos católicos, evangélicos y la derecha legislativa para bloquear las bodas entre homosexuales.
Pero hoy jueves 24, todo estaba perdido ya. Y por la noche de ese día, el tiro final.
En la sesión plenaria de este jueves, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), como lo había anunciado, no dio sus votos para ratificar las enmiendas constitucionales que impedirían a los homosexuales casarse y que adopten hijos e hijas.
La Iglesia Católica, grupos evangélicos y la derecha legislativa habían venido pujando fuerte para que esas reformas fueran ratificadas, y aunque en algún momento el Fmln ofreció sus votos a las reformas, al final decidió seguir el camino de la sensatez, con un “no”.
En 2006, el Congreso aprobó las reformas a los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución, que niegan la boda y la adopción de infantes a las parejas gays. Pero la ley dice que toda reforma constitucional debe ser aprobada por una legislatura, y ratificada por la siguiente.
Y es la actual legislatura la que debería haber ratificado lo aprobado en 2006, con mayoría calificada (56 votos), pero el Fmln no se dejó torcer el brazo. Y sin esos votos del Frente (35), no hubo cómo.
Centenares de católicos y evangélicos marcharon el pasado sábado 19 por las calles de San Salvador para ejercer presión.
“Este es un asunto de carácter moral, no se trata de un simple cambio de leyes, dijo entonces a ContraPunto Numa Rodezno, pastor evangélico de Comunidad Cristiana, mientras desfilaba por la Calle Arce.
El Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar, incluso propuso hace dos semana a ese bloque de derecha que no dé sus votos a proyectos de ley importantes para el gobierno –el primero de izquierda en 20 años, tras el triunfo del Fmln en las elecciones presidenciales de marzo pasado.
La Conferencia Episcopal de El Salvador (Cedes), que reúne a todos los obispos del país, había respaldado también la posición de Monseñor Escobar.
Por gusto
Sin embargo, todo ese esfuerzo no cuajó, y esos grupos sufrieron un revés estrepitoso.
“Privó la sensatez, la idea de que la sociedad debe ser abierta”, dice a ContraPunto el diputado del Fmln Damián Alegría, después de darse la votación en la que el bloque de derecha sólo logró 46 votos, insuficientes para lograr su objetivo.
Apoyaban la ratificación el Partido Demócrata Cristiano (PDC), la ex gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y Cambio Democrático (CD), pero este último se retractó en la hora decisiva.
“No nos vamos a cansar de pedir la reforma", dijo Rodolfo Parker, del PDC, en el pleno, antes de que la cosa se definiera, pero viéndola venir ya. Él fue el principal promotor de esta cruzada lazada en 2006 por la derecha y grupos conservadores.
Mariela Peña, diputada de Arena, dijo desde su curul: “Agradecemos a los que creen en la familia, porque el Fmln quiere que se desintegre”.
Los religiosos, que consideran a las parejas homosexuales como algo anti-natura y que va en contra de la ley de Dios y socavan las reglas morales que rigen a la familia y sociedad, ven en las reformas como la pared que frene eso que consideran enfermizo, una relación entre personas del mismo sexo.
Y este jueves 24 “los activistas de la moral” se presentaron al Congreso, aunque en reducido número, para apoyar su moción, pero fallaron.
“No es que ellos perdieron, más bien ha ganado El Salvador, el Fmln lo que hizo es respetar el estado de derecho salvadoreño; no es que apoyara al movimiento gay, sino que respetó ese estado de derecho”, dice a ContraPunto William Hernández, del colectivo gay Entre Amigos.
El Fmln cree que ratificar los cambios constitucionales vulnera los derechos de una minoría, en este caso, la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales y trans. Por ejemplo, el derecho de heredar los bienes, o el de registrar al compañero o compañera de vida a los beneficios de salud del seguro social, quedan vulnerados en una pareja gay si su unión no es reconocida como tal por el Estado.
Además, el partido sostiene que esos temas sobre las relaciones familiares están ya debidamente normados en la Constitución y en el Código de Familia, y una reforma es innecesaria.
El asunto del matrimonio no era punto de honor para el movimiento gay, pero sí que la unión civil sea reconocida legalmente, pero esta idea, propuesta en su momento por el colectivo homosexual, no cuajó en el Congreso.
“Las reformas violentarían el principio de igualdad estipulado por el artículo 3 de la Constitución, que establece que todos y todas somos iguales ante la ley”, dice a ContraPunto Ana Cisneros, de la Alianza por la Diversidad Sexual, que aglutina a colectivos gay, bisexual, lésbico y trans.
Cisneros agregó que sectores ultra conservadores querían –o quieren aún— que se legisle en base a prejuicios religiosos, en un Estado en principio laico.
I´ll be back, baby
Pero la esperanza no está del todo perdida para la derecha y los religiosos. En principio, cualquier proyecto de ley que no logra los votos suficientes, debe de archivarse, y solo puede volver a ser discutida después de varios meses.
Pero esa derecha “moralista” no se dio por vencida y, astutamente, envió de nuevo el proyecto a la comisión respectiva en el Congreso, con la idea de sacarla de cuando en cuanto, para hacer nuevos intentos.
“La derecha va a esta jugando con este tema, es una estrategia que pretende desgastar políticamente al Fmln”, dice el vocero de ese partido, Sigfrido Reyes.
Reyes incluso señala que su partido no descarta recurrir a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) porque se ha violado, dice, un precepto constitucional que establece que los dictámenes que no pasan la votación del pleno, van directo al archivo.

2 comentarios:
Como siempre, la historia ha demostrado que, cuando la iglesia se vuelve recalcitrante a los cambios, la termina cagando y perdiendo adeptos. Un ejemplo son los tobianos, a ellos les interesa el diesmo, y no se desgarran las vestiduras por la tendencia sexual.
El debate con la ultraderecha debemos entenderlo por el lado insano: a más de algún diputado derechista se le moja la canoa, o sea, le gusta espadear, y tiene miedo que al existir la minima tolerancia al homosexual se destapen muchos chambres de las vidas privadas de los haraganes diputados.
¿porque se genera tanto relajo con los homosexuales? una pregunta fácil de responder: por que la gente en el salvador es metida. Siempre quiere estar en chambres, averiguando la vida de las personas.
La gente va a perder el tiempo a esas marchas pendejas de defensa de la familia porque no pudieron corregir a sus propios hijos que terminaron siendo mareros, drgos o prostituyendose.
La moral no es más que una perra, cada loco la interpreta y la utiliza según la conveniencia historica. Si de verdad les preocupara, entonces harían algo por detener todo el creciente mercado pornografico que prolifera en el centro de san salvador y que crece sin control.
Pero al final, obsesiva es nuestra sociedad, clasificando todo por su eleccion sexual. Con quien lo haces, francamente me vale verga.
¿Es que acaso todo el universo del salvadoreño gira en torno a la cavidad donde metes tu pene?
Sucede que en El Salvador las cosas se tratan siempre en modo superficial. Ver a un Arzobispo invadir los terrenos de la laicidad del Estado es patético, como lo es el que los políticos anden pidiendole favores a la religión.
Los de Tehuacán.
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