martes 28 de abril de 2009

TEHUACÁN, EL SITIO ARQUEOLÓGICO: EL LEÓN DE PIEDRA




REDACCIÓN TEHUACÁN
[Foto: León de piedra y una vista del volcán Chinchontepec desde La Tehuacana]
El nombre de nuestro blog es eminentemente indígena y vincula por lo menos dos lugares, uno situado en México, el otro en El Salvador, los dos con el mismo nombre: Tehuacán.


Movidos por esa interesante relación organizamos un primera expedición (como legos en la materia) al sitio arqueológico salvadoreño, con la finalidad de dar más datos a los lectores sobre el por qué del nombre de nuestro blog. Nuestras investigaciones están en una fase inicial, pero tenemos el firme propósito de profundizar en ellas.


Se nos dijo que en las faldas del volcán de San Vicente, unos metros después del ingenio Jiboa, en dirección San Vicente-Zacatecoluca, encontraríamos la calle, en estado rústico, que nos conduciría a un lugar con vestigios indígenas. Así fue, nos armamos con un automóvil que respondiera a las condiciones inhóspitas del terreno y nos adentramos en el lugar. En realidad no está retirado de la carretera, pero el camino para acceder está en muy mal estado.


Llegados al lugar, conducidos por tres guías del lugar, iniciamos nuestra búsqueda del llamado "León de Pidra", es decir, una figura tallada en piedra que presenta la forma de un felino (no necesariamente un león), seguramente un animal que habitó esas tierras ¿o que las habita? No sabríamos decirlo. Tuvimos la suerte de encontrarlo, uno de los dos niños que nos acompañaba (Enrique), se subió a una piedra y ahí estaba, perfectamente figurado: El león de Piedra.


De hecho los campesinos llaman el lugar "el león de piedra", y al conjunto arqueológico, "La Tehuacana", en correlación a "La Cayetana", ahí donde se perpetró una de las peores masacres durante la guerra civil salvadoreña.


Nos dolió mucho contemplar el mal estado en que se encuentra el lugar, totalmente abandonado y expuesto a la mano de cualquier traficante de objetos sagrados de la época precolombina. Pero, qué se le puede pedir a un gobierno de derechas, que por 20 años mantuvieron un nacionalismo trasnochado, que de rescate de la cultura no tenía nada.


El lugar es interesante, cuanto sería importante rescatarlo. Seguramente los supuestos "expertos" que lo visitan, ya se habrán beneficiado de las piezas que todavía se pueden encontrar en el entorno.


Estas crónicas arqueológicas continuarán...

lunes 20 de abril de 2009

El peor enemigo de la mujer soldado, su camarada

Yolanda Monge, El País
Un libro publicado en EE UU revela violaciones y acosos en Irak y Afganistán
La soldado estadounidense Mickiela Montoya no llevaba un puñal amarrado a su pierna para defenderse del enemigo, al menos no del enemigo iraquí. Lo llevaba para protegerse de sus compañeros. "¿Sabes qué? Podría violarte ahora mismo y nadie te oiría gritar, nadie sabría lo que ha pasado", le dijo un soldado una noche tras acabar su turno de guardia. "¿Qué harías?", le preguntó desafiante el soldado a Montoya. "Apuñalarte", respondió ella sin dudarlo. "No tienes un cuchillo", prosiguió la conversación el compañero. "Sí que lo tengo", dijo tajante la soldado.
Mickiela Montoya no tenía un puñal aquella noche. Pero lo tuvo y lo llevó pegado a su cuerpo todas y cada una de las siguientes jornadas de los 11 meses que vivió en Irak. "Llevaba el cuchillo para protegerme de los míos".
"Para los soldados una mujer es sólo una de estas tres cosas: un bicho, una puta o una lesbiana", explica Montoya. "Los hombres no nos quieren aquí". Uno de los militares que sirvió con Montoya le explicó la razón por la que había mujeres en el Ejército: "Envían chicas sólo para alegrarnos la vista", le dijo. La teoría es que en Vietnam había prostitutas, pero no las hay en Irak, así que esa función la suplen las soldados. "Ésa es la razón por la que hay mujeres en el Ejército", le dijo.
En Irak han luchado y han muerto más mujeres estadounidenses que en ningún otro conflicto desde la II Guerra Mundial. Más de 206.000 mujeres han servido en Oriente Próximo desde el inicio de la guerra en 2003. Este número representa cinco veces más mujeres que en la guerra del Golfo y 26 más que en Vietnam. Más de 600 han sido heridas y 104 han muerto en Irak.
Pero a pesar de crecer en presencia, las mujeres en Irak siguen muy solas: son una de cada 10 dentro de las tropas. En ocasiones, están solas en un batallón.
Cuarenta mujeres han relatado sus experiencias a la profesora de periodismo de la Universidad de Columbia Helen Benedict en el libro El soldado solitario: La guerra privada de las mujeres sirviendo en Irak. De esas 40, 28 fueron violadas, agredidas sexualmente o acosadas. No fueron una excepción. Diferentes estudios basados en cifras del Departamento de Veteranos de Guerra dicen que el 30% de las mujeres han sido violadas mientras servían en el Ejército por sus propios compañeros, el 71% han sido agredidas sexualmente y el 90% acosadas.
El Departamento de Defensa sabe del problema y en su informe anual de 2009 sobre agresiones sexuales reconoce que el 90% de los ataques nunca son denunciados. Y cuando lo son, las denuncias no suelen llegar a buen puerto. Bien lo sabe Marti Ribeiro, tercera generación en la familia que pertenece (o pertenecía) a la Fuerza Aérea. La historia que Ribeiro relata en el libro incluye una violación y varios ataques en Afganistán. Fue violada por un soldado mientras guardaba una posición, lugar que no abandonó hasta que acabó su turno para ir, sin ducharse (para no borrar las pruebas de la agresión) a presentar una denuncia. Entonces le dijeron que si la presentaba le podían acusar de haber dejado su arma abandonada (¡durante la violación!). "Dejé el Ejército. Soñaba con convertirme algún día en oficial, como mi padre y mi abuelo, pero debido a que soy mujer ese sueño nunca se hará realidad".
Terrible debe ser el acoso cuando una mujer declara lo siguiente: "Me daban menos miedo los morteros que caían a diario que los hombres con los que compartía mi comida". Ésa es la experiencia de Chantelle Henneberry, quien sufrió un intento de violación por parte de un compañero en Irak. Cuenta Henneberry en un capítulo del libro que a partir de media tarde nunca bebía nada, a pesar de que hubiera 40 grados de temperatura y se desmayara por deshidratación. "Tenía pánico de ir a las letrinas sola". Sabía lo que le esperaba.

El fiscal que necesitamos

Editorial Periódico El Faro
Los diputados salvadoreños deben encarar en los próximos días la elección de un funcionario determinante para nuestro sistema de seguridad pública. Al Fiscal General de la República le corresponde por mandato constitucional la defensa de los intereses del Estado y de la sociedad, así como dirigir la investigación del delito y promover la acción penal.
Durante los últimos años el fiscal ha sido nombrado por intereses partidarios más que por intereses de Estado, y las actuaciones del fiscal saliente confirman la urgente necesidad de nombrar para el cargo a una persona idónea, comprometida con el Estado de Derecho y con independencia.
Durante la administración del fiscal Safie, la impunidad se instaló debido a la negligencia de la fiscalía y al manejo interesado de casos relevantes. La insignificante cifra de casos de homicidio llevados hasta condena y los traspiés en los casos de grupos armados, Secretaría de la Juventud, cuentas de Funes, el caso Nayor, el Tórrez-Silva y el de Katya Miranda deben ser suficientes para que los diputados y todo el sistema político nacional se percaten de que el país se expone a riesgos enormes si no se cuenta con un fiscal idóneo.
Ahora, que todas las fuerzas políticas han expresado su voluntad de concertar y de trabajar juntas por el país, es un momento crucial para elegir a un fiscal por consenso, que cumpla con el perfil que se necesita en estos momentos en que El Salvador se encuentra agobiado por la alta tasa de homicidios, la amenaza del narcotráfico y la corrupción.
Algunos signos en el ambiente político nos dan esperanzas de que esto es posible, sobre todo porque ahora muchos se han percatado por fin de que la desinstitucionalización nos afecta a todos, inclusive a aquellos que la propiciaron para mantener algunos privilegios o atacar a los rivales políticos.
Los partidos políticos tienen derecho y obligación de aportar al debate público desde sus propios puntos de vista, ideologías y principios. Pero ello deben hacerlo en un país funcional, en el que la justicia es administrada igual para todos, sin privilegios y sin abusos. Dadas las particulares circunstancias abiertas por la elección del 15 de marzo, El Salvador tiene una oportunidad privilegiada para corregir muchos errores de los años anteriores. Eso no depende del nuevo gobierno, sino de todos. Porque es una necesidad y una urgencia de todos.
Ahora son los diputados los que tienen a corto plazo esta oportunidad con la elección del fiscal. Ojalá se impongan las voces sensatas, que vayan dejando fuera a aquellas que aún quieren perpetuar los privilegios y la impunidad que creen tener por su cargo público. La elección del fiscal es clave, como lo es también la de los magistrados a la Corte Suprema de Justicia. El país puede comenzar a canalizar las energías desatadas en las últimas semanas de manera sana y seguir creyendo en que otro El Salvador es posible. En manos de los legisladores está hoy dar un paso importantísimo, que comience a encauzar al Estado hacia una institucionalización plena y con ello comience también a dar signos de que podemos contar con una Asamblea seria, responsable y comprometida con el país.

miércoles 15 de abril de 2009

La Revolución salvadoreña derrota a la oligarquía

Por: Hainz Dietrich
Tomado del periódico digital ContraPunto
MEXICO DF - El triunfo electoral del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el pasado 15 de marzo en El Salvador, es un evento de dimensiones históricas. Por primera vez, en quinientos años, la voluntad de las mayorías se ha impuesto sobre la de una de las oligarquías más sangrientas de América Latina. Así, el martirio de 75,000 caídos en la heroica lucha contra la tiranía de los años ochenta, ha sido reivindicado.
No es el triunfo que el FMLN había conquistado en la guerra popular revolucionaria (1981-1992), cuando derrotó en 1984 a la Guardia Nacional y al Ejército asesino; o cuando la ofensiva estratégica, en noviembre de 1989, tomó la capital San Salvador y demás ciudades principales, como Santa Ana, San Miguel y Usulután. En ambas ocasiones, la intervención del ejército más poderoso de la tierra en el pequeño país de 21 mil kmq evitó el colapso del aparato militar de la oligarquía.
La intervención de Washington en 1984 causó una grave crisis en el FMLN, pero el replanteamiento táctico-estratégico de las cinco organizaciones armadas y el repliegue hacia el pueblo (“la montaña de la guerrilla”) pararon el avance gringo-oligárquico y salvaron a la Revolución. La solidaridad internacional jugó su papel de retaguardia estratégica, con hospitales, entrenamientos político-militares, y, posteriormente, cohetes antiaéreos que llegaron desde lejanas tierras asiáticas hasta cercanas tierras caribeñas. Superada la crisis, la ofensiva estratégica de 1989 obligó a Washington a negociar un modus vivendi de posguerra que planteaba el desmontaje del militarismo, importantes reformas constitucionales y la incorporación del FMLN como partido político.
Un gobierno de centroizquierda
Como partido, el FMLN tuvo éxito en elecciones municipales y legislativas, llegando a gobernar las alcaldías más importantes del país y teniendo una representación considerable en el Parlamente, aunque insuficiente para bloquear la política económica del gobierno neoliberal de ARENA. El Frente fracasó, sin embargo en tres comicios presidenciales consecutivos (1994, 1999, 2004), lo que parecía indicar que nunca iba a poder derrotar a la oligarquía en las urnas.
Pese a todo, superando una serie de crisis internas; escogiendo al periodista Mauricio Funes, de larga trayectoria anti-derecha, como candidato presidencial; aprovechando el desencanto neoliberal por la crisis mundial; presentando un proyecto de gobierno de centroizquierda que dio confianza a las clases medias y dividió a la clase empresarial, un sector de la cual proporcionó millonarios recursos materiales a la campaña del Frente, se logró el triunfo electoral del 2009.
El resultado de estos factores es un gobierno de centroizquierda, y no podía ser de otra forma, porque el proyecto de izquierda fue imposibilitado en 1984 y 1989 por la intervención gringa. Era el único proyecto políticamente viable para derrotar al partido de la oligarquía, ARENA. La alternativa era quedarse en la oposición.
¿Qué significa ser gobierno de centroizquierda hoy en América Latina?
Ser gobierno de centroizquierda en América Latina hoy significa ser parte de la dinámica latinoamericana de avance de las fuerzas progresistas. No hay, hoy día, un gobierno socialista en Tierra firme: ni gobierno del Socialismo del Siglo XX, porque ninguno se basa en el Partido Único y la economía de mercado no-crematística, regida por precios administrativos y del mercado mundial; ni gobierno del Socialismo del Siglo XXI, porque ninguno se basa en la democracia participativa y la economía de equivalencias (valores de trabajo).
El carácter de clase de esos gobiernos, tomando en cuenta sus considerables diferencias nacionales, se define por tres grandes objetivos: el Estado de Derecho, el Estado de Bienestar y la soberanía y dignidad nacional. Esta es, también, la esencia política del gran triunfo popular en El Salvador. No es el triunfo original de 1984 y 1989 del FMLN, pero abre las vías de evolución hacia otro tipo de sociedad que estaban cerradas por el férreo control de la oligarquía.
La refundación del Estado
El principal obstáculo para lograr la construcción del Estado de Derecho, del Estado de Bienestar y de la soberanía, son las estructuras de poder de la oligarquía. Esas estructuras están intactas, desde sus Fuerzas Armadas, hasta la policía, el sistema judicial, el poder económico, sus medios de comunicación, incluyendo sus apoyos internacionales, como “Fuerza solidaria” que es una especie de “Brigada Mobil” internacional de guerra psicológica sucia contra los gobiernos progresistas latinoamericanos, particularmente Venezuela y Cuba, que cuenta en El Salvador con el apoyo de grandes empresarios claramente identificados.
De particular importancia es la reestructuración democratizadora del Estado oligárquico. Esto significa, en lo inmediato, la elección de los cinco magistrados de la Corte Suprema, de la recomposición del Tribunal Electoral, la dirección del Órgano Legislativo y, de parte del Frente, la configuración del Gabinete ministerial. Para las elecciones de 2012/2014, se trata de alcanzar el apoyo de las mayorías del país.
La lucha por el control del Estado
La derrota electoral de la derecha ha abierto un vacío del poder central en el país. Ante este vacío, ARENA ha reconcentrado su poder en una pequeña oligarquía de cuatro expresidentes, cuya misión consiste en impedir que el FMLN convierta el triunfo de una batalla electoral, en el triunfo de una guerra entre dos proyectos históricos.
Hay, por lo tanto dos dinámicas que intervienen en la refundación y la nueva distribución del poder del Estado. La negociación entre la derecha derrotada y el gobierno electo de centroizquierda, por una parte, y la negociación interna de las fuerzas triunfantes, por otra.
Pueblo y refundación del Estado
El triunfo electoral fue obra de tres sujetos políticos: el pueblo, el FMLN, y el grupo presidencial (Mauricio Funes y “Los amigos de Mauricio”). El gran debate ahora es si esos tres sujetos deben nombrar a los ministros del nuevo gabinete ---la cabeza del aparato ejecutivo del Estado remodelado--- de manera equitativa, o ponderada. Si los tres fueron los arquitectos del triunfo, ¿tendrá el pueblo el derecho y el poder de escoger el 30% de los ministros? Y si la respuesta es afirmativa, ¿cuál es el sujeto organizado que representa al pueblo?
Ante el enorme poder del binomio oligarquía—imperialismo, la unidad de los tres sujetos que construyeron la victoria electoral es esencial. Pero esa unidad sólo será invencible si su centro de gravitación es el pueblo. Dos grandes lecciones del país lo confirman: el repliegue del FMLN en el pueblo ante la intervención del imperialismo estadounidense, que impidió su destrucción y el martirio de Monseñor Romero.
Previendo ser asesinado por la oligarquía, Romero decía proféticamente: Si me matan, resucitaré en mi pueblo. Y hoy está resucitando junto al otro gigante de la identidad salvadoreña: Roque Dalton, asesinado por un comando del ERP, cuyos miembros, entre éstos Joaquín Villalobos, viven hasta este día en la infamia de no entregar los restos mortales de este gran revolucionario centroamericano.
Ambos, Romero y Dalton, junto a los 75,000 mártires, resucitaron en el corazón del pueblo salvadoreño. Y así se ganó la batalla electoral por el derecho a la refundación del Estado de El Salvador. Decía Roque en un poema, “Todos los caminos de Roma llevan a la dialéctica”. En El Salvador, todos los caminos del triunfo llevan al Pueblo.

Adolfo Tórrez pidió medio millón a Roberto Silva para liberarlo de cargos en El Salvador

Por: Rodrigo Baires Quezada y Carlos Martínez
Periódico El Faro
La defensa del diputado Silva en Estados Unidos presentó como prueba en el juicio de asilo político una grabación telefónica en la que el director departamental de Arena en San Salvador solicita al diputado suplente del PCN 500 mil dólares para desvanecer sus cargos penales en el país. La embajada estadounidense confirmó que el FBI entregó una copia de esa grabación al fiscal general Safie en abril de 2008.

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