miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL PERRO VUELVE AL VÓMITO



El presidente Funes, cuando fue electo presidente de El Salvador, afirmó que la gestión de su presidencia estaría inspirada por la figura de Mons. Romero.
Pues bien, ahora sucede que ese mismo presidente, con el nombramiento de David Munguía Payés, está fortaleciendo la institución que asesinó a Mons. Romero, de lo cual los militares jamás se han arrepentido. Las palabras las desmonta la realidad.
El error es de origen, pues Melgar, el ministro de defensa depuesto, también participó en acciones militares vinculadas al asesinato de personas de origen estadounidense. Un militar han quitado, un militar han puesto.
Pero, ciertamente, nunca han tenido como ministro de la defensa a un especialista en la materia. De modo que la nómina de una persona para ese cargo sigue intereses de partido político, que es el criterio cancerígeno que mata esta caricatura de sociedad que es El Salvador. Nosotros nos movemos -omito decir "avanzamos"-, como dice Umberto Eco, a paso de camarón, es decir, a pequeños empujones y para atrás.
Así es la cosa: !EL PERRO VUELVE AL VÓMITO!
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Un canto a la vida.

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