lunes, 30 de mayo de 2011

EL CASO JESUITAS RETORNA. ESPAÑA DECRETA ORDEN DE CAPTURA PARA 20 DE LOS ACUSADOS


(VER INFORME COMPLETO)

La lista de los acusados:

1.- RAFAEL HUMBERTO LARIOS, ministro de la Defensa Nacional en el momento
del asesinato;
2.- RENÉ EMILIO PONCE, coronel y jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza
Armada de El Salvador;
3.- JUAN RAFAEL BUSTILLO, general y comandante de la Fuerza Aérea
Salvadoreña;
4.- JUAN ORLANDO ZEPEDA, entonces coronel salvadoreño y viceministro de Defensa Nacional;
5.- INOCENTE ORLANDO MONTANO, coronel y viceministro de Seguridad Pública;
6.- FRANCISCO ELENA FUENTES, coronel y jefe de la Primera Brigada de Infantería de las Fuerza Armada de El Salvador;
7.- JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA, entonces teniente y miembro del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata, “ATLACATL”;
8.- GONZALO GUEVARA CERRITOS, entonces subteniente del Batallón “ATLACATL”;
9.- OSCAR MARIANO AMAYA GRIMALDI, cabo y miembro del Batallón “ATLACATL”;
10.-ANTONIO RAMIRO ÁVALOS VARGAS, entonces sargento y miembro del Batallón “ATLACATL”;
11.-ÁNGEL PÉREZ VÁSQUEZ, entonces cabo y miembro del Batallón “ATLACATL”;
12.- TOMÁS ZARPATE CASTILLO, entonces sargento asignado al Batallón “ATLACATL”;
13.- JOSÉ ALBERTO SIERRA ASCENSIO, soldado y miembro del Batallón “ATLACATL”.
14.- GUILLERMO ALFREDO BENAVIDES, coronel del ejército y director de la Escuela Militar “Capitán General Gerardo Barrios”.
15.- JOAQUÍN ARNOLDO CERNA FLORES, coronel de la Fuerza Armada y jefe del Conjunto Tres del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.
16.- CARLOS MAURICIO GUZMÁN AGUILAR, coronel de la Fuerza Armada y director de la Dirección Nacional de Inteligencia de El Salvador (DNI).
17.- HÉCTOR ULISES CUENCA OCAMPO, teniente de la Fuerza Armada destacado en la Dirección Nacional de Inteligencia de El Salvador.
18.- OSCAR ALBERTO LEÓN LINARES, coronel de la Fuerza Armada salvadoreña y el comandante del Batallón Atlacatl.
19.- CARLOS CAMILO HERNÁNDEZ BARAHONA, comandante y Director Adjunto de la Escuela Militar, y
20.- RENÉ YUSSHY MENDOZA VALLECILLOS, teniente y miembro del Batallón “ATLACATL”;

I. RAFAEL HUMBERTO LARIOS
El 16 de noviembre de 1989 RAFAEL HUMBERTO LARIOS era ministro de la Defensa Nacional, y como tal estaba a cargo del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza armada (EMCFA) y del Centro de Operaciones Conjunto de la Fuerza armada
(COCFA) en el momento en que se planificaron, ordenaron, y se cometieron los asesinatos.
RAFAEL HUMBERTO LARIOS era, en noviembre de 1989, miembro de la Tandona, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, y asociación de 20 oficiales, reconocida internacionalmente por ser un grupo cerrado de militares que ocupaban todas las posiciones claves del ejército y el gobierno salvadoreños, con ambiciones comunes, y temida por anteponer sus intereses y los de sus miembros a los intereses del gobierno o de la propia institución militar, siendo miembro del grupo de liderazgo (constituido por ocho militares conocidos como “compadres”).
La decisión de asesinar a los jesuitas de la Universidad Centro Americana “José Simeón Cañas” (UCA) del Salvador, Ignacio ELLACURÍA BEASCOECHEA, Ignacio MARTÍN BARÓ, Segundo MONTES MOZO, Amando LÓPEZ QUINTANA, Juan Ramón MORENO PARDO, a la que se añadió la muerte sobrevenida del sacerdote salvadoreño, Joaquín LÓPEZ y LÓPEZ, de su empleada doméstica Julia ELBA RAMOS y de la hija de ésta, Celina MARICETH RAMOS (ambas de nacionalidad salvadoreña), y el diseño de la ejecución del crimen fue una decisión adoptada por consenso por el Alto Mando del ejército de El Salvador con la aquiescencia de altos funcionarios del gobierno, la mayoría de ellos miembros de la Tandona, incluyendo RAFAEL HUMBERTO LARIOS, general de la Fuerza Armada, ministro de la Defensa Nacional y uno de los miembros más poderosos de la misma.
RAFAEL HUMBERTO LARIOS aprobó, a petición del Coronel René Emilio Ponce, la orden dada al batallón Atlacatl de registrar el campus de la UCA el 13 de noviembre de 1989.
RAFAEL HUMBERTO LARIOS asistió a las reuniones que tuvieron lugar el 15 de noviembre de 1989 y en las que se planificó el asesinato del padre Ignacio Ellacuría y los demás jesuitas de la UCA.
Concretamente, RAFAEL HUMBERTO LARIOS participó en la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 14:00 horas del 15 de noviembre de 1989 y a la que sólo asistieron miembros de la Tandona. Esta reunión, de la que informaron puntualmente cables de la embajada de los Estados Unidos y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), resultó ser una reunión para la toma de las decisiones clave en torno al asesinato. En ella estuvieron presentes los oficiales de mayor rango del país: el General de 6/17 las Fuerzas Aéreas, Juan Rafael Bustillo; el Ministro de Defensa, Humberto Larios; los Viceministros de Defensa, Juan Orlando Zepeda e Inocente Montano; el Jefe del Estado Mayor, Emilio Ponce; el Vice Jefe del Estado Mayor,
Rubio; y el coronel Francisco Elena Fuentes. RAFAEL HUMBERTO LARIOS también asistió a la reunión que tuvo lugar entre las 18:30 horas y hasta aproximadamente las 22:00 horas del día 15 de noviembre de 1989, en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada. El objetivo de esta reunión, celebrada con motivo de la ofensiva del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), fue la adopción de medidas urgentes, entre las que se encontraban el asesinato de civiles de gran relevancia intelectual y política, refiriéndose especialmente a Ignacio Ellacuría y a los demás jesuitas de la UCA.

II. RENÉ EMILIO PONCE
RENÉ EMILIO PONCE era jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada (EMCFA), en el momento en que se planificaron, ordenaron, y se llevaron a cabo los asesinatos de noviembre de 1989.
RENÉ EMILIO PONCE era, además, miembro de la Tandona, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, siendo miembro del grupo de liderazgo. La decisión de asesinar a los jesuitas de la UCA y el diseño de la ejecución del crimen fue una decisión adoptada por consenso por el Alto Mando del ejército de El Salvador con la aquiescencia de altos funcionarios del gobierno, la mayoría de ellos miembros de la Tandona. RENÉ EMILIO PONCE formó parte de este grupo y fue además, según prueba documental y testifical, el comandante que dio la orden específica al coronel Benavides de asesinar a Ignacio Ellacuría y a los jesuitas de la UCA.
RENÉ EMILIO PONCE es además el comandante que ordenó el registro del campus de la UCA que tuvo lugar el 13 de noviembre de 1989, llevado a cabo por el Batallón Atlacatl, y que no tenía ninguna finalidad militar, sino que constituía parte del plan para el asesinato de los jesuitas.
RENÉ EMILIO PONCE asistió a las reuniones que tuvieron lugar el 15 de noviembre de 1989 y en las que se planificó el asesinato del padre Ignacio Ellacuría y los demás jesuitas de la UCA.
De conformidad con documentos emitidos por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, RENÉ EMILIO PONCE asistió a la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 10:00 horas reunión decisiva para los sucesos del 16 de noviembre de 1989 y a la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 14:00 horas del 15 de noviembre de 1989 y a la que sólo asistieron miembros de la Tandona.
Igualmente RENÉ EMILIO PONCE participó en la reunión que tuvo lugar entre las 18:30 horas y aproximadamente hasta las 22:00 horas del día 15 de noviembre de 1989 en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada. Tras la reunión, RENÉ EMILIO PONCE llamó al coronel Guillermo Alfredo Benavides, y en presencia de todos los demás oficiales, le ordenó asesinar al padre Ignacio Ellacuría, y para ello hacer uso del comando del Batallón Atlacatl destacado en San Salvador desde el día 13 de noviembre de 1989 y bajo mando directo del coronel Benavides desde el 14 de noviembre. Una vez concluido con éxito el asesinato, el coronel Benavides ordenó al mayor Camilo Hernández Barahona, bajo su mando, que informara al coronel EMILIO PONCE, y sólo a éste, que la orden había sido ejecutada con éxito y según lo previsto.
Principal responsable junto con el anterior de los mandos militares superiores que urdieron y ordenaron la ejecución de los jesuitas, siguiendo la cadena de mando, por el sistema de toma de decisiones por consenso y dentro de la dinámica intermediada de su ejecución, como demuestran sus actos preparatorios previos, y su actitud una vez se conoce que se han ejecutado sus órdenes de asesinar a los jesuitas, dinamitando el contexto negociador con el FLMN que buscaba Cristiani y otras fuerzas políticas y sociales, con el objetivo de perpetuar a la Tandona del 66 en el poder.

III. JUAN RAFAEL BUSTILLO
El 16 de noviembre de 1989 JUAN RAFAEL BUSTILLO era general y comandante de la Fuerza Aérea Salvadoreña, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, siendo a su vez miembro del grupo de liderazgo.
La decisión de asesinar a los jesuitas de la UCA y el diseño de la ejecución del delito fue una decisión adoptada por consenso por el Alto Mando del ejército de El Salvador con la aquiescencia de altos funcionarios del gobierno, la mayoría de ellos miembros de la Tandona.
JUAN RAFAEL BUSTILLO asistió a las reuniones que tuvieron lugar el 15 de noviembre de 1989 y en las que se planificó el asesinato del padre Ignacio Ellacuría y los demás jesuitas de la UCA. Concretamente, JUAN RAFAEL BUSTILLO asistió a la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 10:00 horas en la que participaron entre otros el también procesado RENÉ EMILIO PONCE y que, de conformidad con documentos de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos que obran en este sumario, fue clave para los sucesos del día 16 de noviembre de 1989.
Asimismo participó en la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 14:00 horas del 15 de noviembre de 1989 y a la que sólo asistieron miembros de la Tandona y a la reunión que tuvo lugar entre las 18:30 horas hasta aproximadamente las 22:00 horas del día 15 de noviembre de 1989 en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.

IV. JUAN ORLANDO ZEPEDA
El 16 de noviembre de 1989, JUAN ORLANDO ZEPEDA era coronel y viceministro de Defensa Nacional de El Salvador. Asimismo, era miembro de la Tandona, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, siendo miembro del grupo de liderazgo.
La decisión de asesinar a los jesuitas de la UCA y el diseño de la ejecución del delito fue una decisión adoptada por consenso por el Alto Mando del ejército de El Salvador con la aquiescencia de altos funcionarios del gobierno, la mayoría de ellos miembros de la Tandona, incluyendo a JUAN ORLANDO ZEPEDA.
JUAN ORLANDO ZEPEDA asistió a las reuniones que tuvieron lugar el 15 de noviembre de 1989 y en las que se planificó el asesinato del padre Ignacio Ellacuría y los demás jesuitas de la UCA.
Concretamente, asistió a la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 10:00 horas. JUAN ORLANDO ZEPEDA participó también en la reunión que tuvo lugar en la propiedad de Eusebio Argueta, reunión destinada, según documentos desclasificados de la CIA, a presionar al Presidente Cristiani en pos de una “guerra total” para retomar la iniciativa militar sobre el FMLN. De conformidad con el informe pericial de la perito Karl, lo excepcional de esta reunión fue la insistencia de los presentes para que los militares desecharan las tácticas más restringidas promovidas por los Estados Unidos y retomaran los asesinatos masivos de civiles que marcaron los primeros años de la guerra.
JUAN ORLANDO ZEPEDA participó, a su vez, en la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 14:00 horas del 15 de noviembre de 1989 y a la que sólo asistieron miembros de la Tandona. Igualmente, JUAN ORLANDO ZEPEDA estuvo presente en la reunión que tuvo lugar entre las 18:30 horas y las 22:00 horas del día 15 de noviembre de 1989, en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.

V. FRANCISCO ELENA FUENTES
El 16 de noviembre de 1989, FRANCISCO ELENA FUENTES era jefe de la Primera Brigada de Infantería de las Fuerza Armada de El Salvador. En la misma fecha, era además, miembro de la Tandona, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, siendo miembro del grupo de liderazgo.
La decisión de asesinar a los jesuitas de la UCA y el diseño de la ejecución del delito fue una decisión adoptada por consenso por el Alto Mando del ejército de El Salvador con la aquiescencia de altos funcionarios del gobierno, la mayoría de ellos miembros de la Tandona, incluyendo a FRANCISCO ELENA FUENTES.
FRANCISCO ELENA FUENTES asistió a las reuniones que tuvieron lugar el 15 de noviembre de 1989 y en las que se planificó el asesinato del padre Ignacio Ellacuría y los demás jesuitas de la UCA.
Concretamente, participó en la reunión que tuvo lugar en la Escuela Militar a las 14:00 horas del 15 de noviembre de 1989 y a 11/17 la que sólo asistieron miembros de la Tandona; así como participó en la reunión que tuvo lugar a las 18:30 horas y duró hasta aproximadamente las 22:00 horas del día 15 de noviembre de 1989, en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada.

VI. JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA
El 16 de noviembre de 1989, JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA era teniente del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata “ATLACATL”, y como tal, fue puesto a cargo de ejecutar la orden del Alto Mando de entrar en la UCA y asesinar a los jesuitas.
De acuerdo con las confesiones realizadas ante las diferentes comisiones investigadoras por el procesado y por los demás miembros del batallón “ATLACATL” involucrados en el asesinato, a las 23:00 horas del 15 de noviembre, JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA recibió la orden de presentarse ante el coronel Benavides en la Escuela Militar. Allí, Benavides ordenó a JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA quien había llevado a cabo el registro en días anteriores y conocía la zona, que eliminara a Ellacuría sin dejar testigos.
El teniente ESPINOZA, con el apoyo del subteniente Guevara Cerritos, dio instrucciones precisas a los miembros el Batallón que incluía cobertura y seguridad para quienes iban a matar a los sacerdotes.
Aproximadamente a la 01:00, bajo las órdenes de JOSE RICARDO ESPINOZA GUERRA, una unidad de comandos se dirigió a la UCA. Una vez dentro, se dirigieron a la casa donde habitaban los sacerdotes jesuitas y, siguiendo las órdenes de aquél, se procedió a asesinarlos.

VII. GONZALO GUEVARA CERRITOS
El 16 de noviembre de 1989 GONZALO GUEVARA CERRITOS era subteniente del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata “ATLACATL”. El subteniente GUEVARA CERRITOS participó a su vez, junto a Espinoza Guerra, en el registro de la UCA del 13 de noviembre, previo al asesinato.
El subteniente GUEVARA CERRITOS fue, a su vez, el miembro del batallón que realizó la pintada en la pared a la salida de la UCA responsabilizando al FMLN del asesinato, con las palabras “el FMLN ejecutó a los enemigos espías”.

VIII. OSCAR MARIANO AMAYA GRIMALDI
El 16 de noviembre de 1989 OSCAR MARIANO AMAYA GRIMALDI era cabo del Batallón ATLACATL, y es responsable por su participación tanto en el registro de la UCA que tuvo lugar el 13 de noviembre, como en el asesinato el día 16 de noviembre.
OSCAR MARIANO AMAYA GRIMALDI es, de acuerdo con la prueba documental que obra en este sumario, responsable material del asesinato de tres de los padres jesuitas asesinados, en concreto de Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró y Segundo Montes.

IX. ANTONIO RAMIRO ÁVALOS VARGAS
El 16 de noviembre de 1989 ANTONIO RAMIRO ÁVALOS VARGAS era sargento del batallón ATLACATL, y participó en el registro de la UCA del 13 de noviembre así como en el asesinato del día 16. Al sargento ÁVALOS VARGAS, apodado “Satán”, se le encomendó la tarea de liderar la segunda patrulla de los comandos ATLACATL pues la unidad de comando se dividió en dos para llevar a cabo la misión.
ANTONIO RAMIRO ÁVALOS VARGAS ordenó a los cinco sacerdotes, quienes salieron de su casa alertados por el ruido, que se tirasen al suelo. Una vez allí, y mientras los sacerdotes yacían indefensos, el sargento ÁVALOS VARGAS disparó con un M-16, a Amando López Quintana y Juan Ramón Moreno Pardo, dándoles muerte.
Más tarde, y una vez el sargento Zarpate hubo disparado contra Julia Elba y a su hija Celina, el querellado ANTONIO RAMIRO ÁVALOS VARGAS descubrió que las dos mujeres seguían con vida, en el suelo, abrazadas una a la otra, por lo que ordenó al soldado Sierra Ascensio que las rematara.

X. ÁNGEL PÉREZ VÁSQUEZ
El 16 de noviembre de 1989, ÁNGEL PÉREZ VÁSQUEZ era cabo del Batallón ATLACATL. De conformidad con la prueba documental que obra en este sumario, ÁNGEL PÉREZ VÁSQUEZ confesó haber asesinado al padre Joaquín López y López.

XI. TOMÁS ZARPATE CASTILLO
El 16 de noviembre de 1989 TOMÁS ZARPATE CASTILLO era sargento del Batallón ATLACATL. De conformidad con prueba documental que obra en este sumario, ZARPATE CASTILLO confesó haber custodiado y finalmente disparado contra las dos mujeres, Julia Elba y Celina Ramos.

XII. JOSÉ ALBERTO SIERRA ASCENSIO
El 16 de noviembre de 1989, JOSÉ ALBERTO SIERRA ASCENSIO era soldado del Batallón ATLACATL. De conformidad con abundante prueba testifical y documental obrante en este sumario, Ávalos Vargas, tras comprobar que habiendo disparado Zarpate Castillo a las dos mujeres éstas seguían con vida, ordenó al soldado SIERRA ASCENSIO que se cerciorara de su muerte y procediera a rematarlas. El procesado JOSÉ ALBERTO SIERRA ASCENSIO descargó su M-16 sobre ambas mujeres que se encontraban tendidas en el suelo.

XIII. INOCENTE ORLANDO MONTANO
INOCENTE ORLANDO MONTANO MORALES Coronel y Viceministro de Seguridad Pública de la República de El Salvador en el momento de comisión de los hechos y uno de los líderes de La Tandona, participó activamente en la decisión y diseño del asesinato, el 16 de noviembre de 1989, de los españoles y sacerdotes jesuitas de la Universidad Centro Americana “José Simeón Cañas” (UCA) del Salvador, Ignacio ELLACURÍA BEASCOECHEA, Ignacio MARTÍN BARÓ, Segundo MONTES MOZO, Amando LÓPEZ QUINTANA, Juan Ramón MORENO PARDO, del sacerdote salvadoreño, Joaquín LÓPEZ y LÓPEZ, de su empleada doméstica Julia ELBA RAMOS y de la hija de ésta, Celina MARICETH RAMOS (ambas de nacionalidad salvadoreña).
INOCENTE ORLANDO MONTANO, además de oficial del ejército y miembro del gobierno, tenía a su cargo de Radio Cuscatlán, emisora oficial del Estado desde el 11 de noviembre de 1989, que difundió, días antes de los asesinatos, amenazas de muerte contra el Rector de la UCA, Ignacio Ellacuría y los jesuitas de esa Universidad, a los que se acusaba de ser terroristas y “cerebro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional”.
Con motivo de la ofensiva del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, INOCENTE ORLANDO MONTANO participó en las reuniones celebradas a lo largo del día 15 de noviembre de 1989, en la Escuela Militar y en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, donde el Alto Mando del ejercito de El Salvador, con la aquiescencia del altos funcionarios del gobierno, se adoptaron medidas urgentes como el asesinato de civiles de gran relevancia intelectual y política, estando presente, Inocente Orlando Montano junto a otros oficiales, cuando el Coronel Emilio POCE dio la orden al Coronel Guillermo Alfredo BENAVIDES de asesinar concretamente al padre Ignacio Ellacuría y asegurarse de no dejar testigos, y hacer uso para llevar a cabo tal asesinato, del comando del Batallón Atlacatl (destacado en San Salvador desde el 13 de noviembre de 1989).

XIV: GUILLERMO ALFREDO BENAVIDES
En el momento del asesinato, BENAVIDES era coronel del ejército y director de la Escuela Militar “Capitán General Gerardo Barrios” situada en San Salvador. BENAVIDES era además, miembro de la Tandona, promoción de 1966 de la Escuela Militar de El Salvador, siendo miembro del grupo de liderazgo.
De conformidad con lo declarado el 29 de noviembre de 2009 por la perito Terry Karl ratificando su informe, y por lo declarado por el testigo protegido núm. 1/391/2008, el 24 de junio de 2010, el 13 de noviembre de 1989, BENAVIDES ordenó a los miembros del batallón Atlacatl bajo su mando que registraran la residencia de los jesuitas en la UCA. Como consecuencia de este registro, BENAVIDES pudo confirmar y así informó a su superior RENE EMILIO PONCE, Jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, que Ignacio Ellacuría acababa de regresar a el Salvador de su último viaje a España.
Igualmente y de conformidad con lo declarado por el testigo protegido núm. 1/391/2008, la noche del 15 de noviembre 1989, BENAVIDES recibió del coronel PONCE y otros altos militares, la orden explícita de asesinar al padre Ellacuría y a los jesuitas de la UCA. PONCE ordenó a BENAVIDES utilizar la misma unidad del batallón Atlacatl que había llevado a cabo el registro dos días antes.
Más tarde ese mismo día, BENAVIDES ordenó al mayor CARLOS CAMILO HERNÁNDEZ BARAHONA que planeara la operación. En una reunión organizada por HERNANDEZ BARAHONA esa misma noche, BENAVIDES ordenó al teniente José Ricardo ESPINOZA GUERRA que con la unidad del Batallón Atlacatl destacada, asesinara al padre Ellacuría y que no dejara testigos.
En 1991 BENAVIDES fue condenado por homicidio, instigación y conspiración para cometer actos de terrorismo por su participación en la masacre de los jesuitas y sus dos empleadas en la UCA. El juez del Juzgado Cuarto de lo Penal de San Salvador le condenó a una pena de prisión de treinta años. BENAVIDES fue puesto en libertad el 1 de abril de 1993, tras completar apenas un año de su condena, por aplicársele la Ley de Amnistía.

XV: JOAQUÍN ARNOLDO CERNA FLORES
En noviembre de 1989, CERNA FLORES era coronel de la Fuerza Armada y jefe del Conjunto Tres del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada. Como tal, tuvo conocimiento del plan para asesinar a los jesuitas de la UCA. CERNA FLORES dirigió y llevó a cabo el registro de la UCA el 13 de noviembre de 1989. De conformidad con lo establecido en el informe pericial del coronel José Luís García este registro estaba claramente destinado a realizar la oportuna inspección ocular, previa y necesaria, en toda operación militar.
De acuerdo también con la prueba documental que obra en este sumario y con el informe pericial de la profesora Karl, el general PONCE admitió bajo juramento que ordenó a CERNA FLORES que registrara la UCA el 13 de noviembre. Así lo corrobora también el general Rafael Humberto LARIOS LÓPEZ quien afirma que CERNA FLORES fue el oficial que le dio la orden de registrar la UCA.
Estaba presente con PONCE y ZEPEDA cuando BENAVIDES les reportó el resultado del registro preparatorio de los asesinatos, practicado sobre las dependencias de residencia de los jesuitas, mintiendo con posterioridad cuando explicó los motivos de ese registro previo inventando la presencia de supuestos terroristas que nunca existieron. Seleccionó junto con PONCE el Batallón Atacatl porque querían y buscaban gente
“con experiencia” para asegurar el asesinato.

XVI: CARLOS MAURICIO GUZMÁN AGUILAR
El 16 de noviembre de 1989 CARLOS MAURICIO GUZMÁN AGUILAR era coronel de la Fuerza Armada y director de la Dirección Nacional de Inteligencia de El Salvador (DNI). GUZMÁN AGUILAR era además miembro de la Tandona, y estuvo presente en las reuniones destinadas a planificar el asesinato de los jesuitas de la UCA.
De conformidad con los informes periciales que obran en este procedimiento, el capitán y oficial de inteligencia militar Carlos Fernando HERRERA CARRANZA testificó ante el Juzgado Cuarto de lo Penal que fue GUZMAN AGUILAR quien ordenó que se registraran, en la incursión del día 13 de noviembre, las habitaciones privadas de los jesuitas.
GUZMÁN AGUILAR ordenó a CUENCA OCAMPO participar en el registro, orden que sólo ellos y el Alto Mando conocían. Esta información se hizo pública sólo tras la publicación del informe Moakley el 30 de abril de 1990. Además, GUZMAN AGUILAR, a pesar de las reiteradas peticiones del Juez Cuarto de lo Penal, dilató la presentación del informe de inteligencia militar elaborado por CUENCA OCAMPO en relación con el registro del día 13.
GUZMAN AGUILAR es asimismo responsable de transmitir a través de los canales de comunicación militares, información falsa sobre los hechos en concreto retransmitiendo que el padre Ellacuría había sido ejecutado por resistirse a su arresto.
De conformidad con lo establecido en documentos desclasificados, el expediente judicial 19/1990 del Juzgado Cuarto de lo Penal de El Salvador y el informe del congresista Joseph Moakley, el capitán de la Fuerza Armada Luis Alberto PARADA FUENTES declaró que el 16 noviembre de 1989, se celebró una reunión en la sede de la DNI en la que el capitán HERRERA CARRANZA informó haber oído a través de su radio MX (radio codificada para uso exclusivo de inteligencia militar) que el padre Ellacuría había muerto resistiendo su detención. Aunque otros oficiales interrogados negaron este hecho, HERRERA CARRANZA mantuvo su versión y tras ser liberado, y destacado en San Francisco Gotera, Morazán bajo el mando del coronel LEÓN LINARES, murió en extrañas circunstancias el 20 de noviembre de 1990. Según las declaraciones del capitán PARADA FUENTES y del propio GUZMÁN AGUILAR, la DNI distribuyó las radios MX al mando de seguridad antes de los asesinatos, y durante la ofensiva, la Fuerza Armada creó una emisora de radio nacional que bloqueó todas las emisoras comerciales.

XVII. HÉCTOR ULISES CUENCA OCAMPO
De nacionalidad salvadoreña y residente en la ciudad de San Francisco (California, Estados Unidos de América), CUENCA OCAMPO era en noviembre de 1989 teniente de la Fuerza Armada destacado en la Dirección Nacional de Inteligencia de El Salvador.
De conformidad con el informe de la Comisión de la Verdad, entre otros documentos que obran en este Sumario, CUENCA OCAMPO participó en el registro de la UCA que tuvo lugar el 13 de noviembre de 1989 en calidad de jefe de unidades móviles y miembro de la DNI.
Según el informe pericial del coronel José Luís García, la presencia de CUENCA OCAMPO como DNI en el registro de la UCA no responde a la lógica militar, salvo que dicho registro fuera el primer paso necesario en una operación militar: llevar a cabo un reconocimiento del lugar y una identificación del objetivo militar, en este caso, el dormitorio de los jesuitas.
Prueba de que sí se trataba de una operación militar y de la intención de ocultarlo es el hecho de que la participación de CUENCA OCAMPO en el registro no fue conocida por los miembros del batallón Atlacatl hasta el momento mismo del registro y este hecho no salió a la luz hasta la investigación realizada por el congresista Joseph Moakley y su equipo.
El informe de Scotland Yard, señala a su vez, específicamente, que la función de CUENCA OCAMPO en el registro era “evidentemente [la de] obtener información”.
CUENCA OCAMPO hubiera sido “en todo caso el encargado, de informar de la presencia del padre Ellacuría y de la ubicación y distribución de las habitaciones de los sacerdotes".
Además y de acuerdo con la declaración de la profesora Karl y varios documentos desclasificados, fueron agentes de la Policía de Hacienda apostados en la UCA bajo el mando operacional de la DNI, quienes informaron del regreso del padre Ellacuría a San Salvador dos días antes de su asesinato.
CUENCA OCAMPO elaboró fraudulenta y postdatadamente el informe sobre ese registro previo de la residencia en la UCA de los jesuitas.

XVIII. OSCAR ALBERTO LEÓN LINARES
En noviembre de 1989, OSCAR ALBERTO LEÓN LINARES era coronel de la Fuerza Armada salvadoreña y el comandante del Batallón Atlacatl.
Tal y como obra en la prueba documental incluida en este Sumario, en concreto en documentos desclasificados del Departamento de Estado norteamericano, LEÓN LINARES participó en el registro de la UCA llevado a cabo por una unidad del batallón Atlacatl que tuvo lugar el 13 de noviembre de 1989.
Así mismo, y como comandante del Atlacatl, LEÓN LINARES participó en la reunión de las 14:00 del 15 de noviembre de 1989 en la Escuela Militar, durante la cual y de conformidad con la declaración de la perito Terry Karl, se concretaron el plan y las órdenes para ejecutar a los jesuitas de la UCA. Tal y como señaló el perito coronel García durante su testimonio, LEÓN LINARES tuvo conocimiento y tuvo que ser parte de una operación militar que implicaba a una unidad del batallón Atlacatl bajo su mando, aun cuando la orden fue dada, al coronel BENAVIDES.

XIX. CARLOS CAMILO HERNÁNDEZ BARAHONA
Uno de los preferidos de PONCE, fue informado por ESPINOZA personalmente del registro previo a las dependencias particulares de los jesuitas en la UCA, antes incluso que a los miembros del Estado Mayor, ya que conocía su finalidad y el día de los hechos, además de arengar al batallón Atlacatl antes de salir, personalmente le dio a AMAYA GRIMALDI el fusil AK47 con que tenía que cometer los asesinatos y ordenó al grupo hacer pintadas para simular que los autores habían sido del FMLN, siendo quien mandó por radio a MENDOZA y GUEVARA que fueran a la Escuela Militar y se encontraran con BENAVIDES, concertando así la orden de inicio de la operación para asesinar a los jesuitas.

XX. RENÉ YUSSHY MENDOZA VALLECILLOS
Asistente de BENAVIDES en la Escuela Militar, aunque no participó en el primer registro sobre la residencia de los jesuitas en la UCA, sí lo hizo en el batallón que ejecutó materialmente los asesinatos, encargándose personalmente él de asesinar a la hija de la empleada de hogar de los jesuitas, Celina Ramos.
Fue uno de los encargados de hacer desaparecer las pruebas y libros de registro de la Escuela Militar, por orden de BENAVIDES.
Fue junto a BENAVIDES el único condenado por los asesinatos, pero igualmente fue puesto en libertad, tras completar apenas un año de su condena, por aplicársele la Ley de Amnistía.

miércoles, 25 de mayo de 2011

SE BAJARON LOS PANTALONES LOS DEL FMLN


Para un pueblo que, a duras penas, logró orientar sus votos hacia "el cambio", leer y escuchar la noticia de que el FMLN intenta salvar a los partidos políticos más corruptos de la historia contemporánea salvadoreña es para no creerlo.

Pero, es increíble sólo en la línea de los principios, pues, que ARENA intente salvar al PCN es comprensible, pues ellos son deudores del partido fundado por los militares. Y que el FMLN vote junto con ARENA, el PCN, y el PDC, para favorecer un instituto político que atacó a Mons. Chávez y González y a Mons. Romero en tiempos de la guerra, lo que nos está diciendo es que una nueva clase burguesa ha nacido con los diputados del FMLN. No hay cosa más terrible que darle poder a un muerto de hambre y, además, tonto.

Lo bueno de esta situación es que el FMLN se ha declarado como lo que es, una conjunto de vendidos buscando sus propios intereses y no los del pueblo. Es decir, el FMLN se ha bajado los pantalones.

Moraleja:

  • Un país que no respeta las disposiciones de la Corte Suprema de Justicia está asegurando su desgracia, es decir, la corrupción, la violencia y la pobreza.
  • El Salvador padece una fuerte depresión social. Sus ciudadanos están extenuados de tanta injusticia, pero no se pronuncian. En otros países el pueblo hubiera salido a las calles a manifestarse. Aquí eso no sucede.
  • La anarquía social ronda las calles de la ciudad y con ella los rebrotes de violencia.

El Salvador se muerde la cola. La esperanza, el último bastión de las luchas está en crisis. No se espere nada bueno de esto.

domingo, 22 de mayo de 2011

PERIODISMO INVESTIGATIVO. A PROPÓSITO DE UN REPORTAJE DEL PERIÓDICO DIGITAL "EL FARO"

TH
Para las personas más o menos ilustradas es claro que el periodismo investigativo ayudaría muchísimo a superar la situación de violencia y corrupción que vive nuestro país.
El periodismo investigativo no se propone como objetivo conmover a las masas en el plano sentimental, con la esperanza que a fuerza de presentar noticias crudas un día la población y los implicados en el mal cambien para hacer las cosas bien. El periodismo investigativo investiga las causas y los causantes de un problema determinado y les llama con su nombre.
Eso ha hecho el periódico digital El Faro al publicar información y nombres de personas implicados en operaciones mafiosas.
Muchos se han rasgado las vestiduras acusando al Faro de irresponsable. Pero, sorprende que un simple reportaje movilice a tanta gente. Por cierto, ¿no es eso lo que esperamos que hagan los periódicos como La Prensa Gráfica y el Diario de Hoy? Es decir, periodismo investigativo. Pero ellos no lo harán, porque su misión es cubrirle las espaldas a los mafiosos. De modo que seguiremos viendo en el noticiero TCS más y más muertos, pero sin saber quién los mató ni por qué; se repetirá hasta el empacho la frase "se presume que fueron mareros", porque no tienen más que decir.

sábado, 21 de mayo de 2011

TODAS LAS COSAS TIENEN SU TIEMPO, TODO LO QUE ESTÁ DEBAJO DEL SOL TIENE SU HORA (Eclesiastés. cap. 3)

BUENO, ¿Y EL FIN DEL MUNDO?
Argumento para estafadores y para tontos, respectivamente.


jueves, 19 de mayo de 2011

LA ANARQUÍA COMO CAMINO POSIBLE EN EL SALVADOR


TH
Cuando la mayoría de salvadoreños le dieron el voto a Mauricio Funes, incluso cuando eso implicaba aceptar indirectamente un apoyo mayoritario en las presidenciales al FMLN, en lo que pensaba el pueblo era en la palabra CAMBIO. Y un cambio en sentido amplio hacia mejores condiciones de vida, superando la corrupción y todos sus antros oscuros.
Ahora bien, cuando la Corte Suprema de Justicia ordena la supresión de los partidos políticos PCN y PDC a los salvadoreños que odiamos la corrupción nos pareció un signo real del CAMBIO.
Pero, ya nos asalta la duda, cuando el FMLN, que como hemos dicho, encarnaba bien la línea del cambio, presta sus votos para salvar al PCN y al PDC. El PCN, tenas en su maldita corrupción, ha logrado introducir una pieza para reformar las leyes y acortar los tiempos de re-inscripción de su detestable partido, y ello estaría posibilitando incluso que puedan conservar sus colores y distintivos. Es verdad que tal pieza tendrá que ser estudiada en la Comisión Electoral. Pero, lo que sorprende -y a partir de este momento ya no será sorpresa- es que el FMLN se preste con sus votos a una propuesta que sostiene a las mediaciones políticas de la corrupción. Si el PCN logra su objetivo, por deducción lógica y por maña política, el FMLN no se distinguiría como partido político de ARENA, del PCN y del PDC, pues su modo de proceder se torna idéntico al de esos partidos de la muerte y la miseria.
Si eso es lo que se está dando, entonces, ¿qué queda hacer? Bueno, dado que no hay alternativas políticas, y GANA no es alternativa política en cuanto es hija y nieta de corruptos, entonces queda la ANARQUÍA POLÍTICA, el escupir en la cara al FMLN su proceder de sanguijuela, que amparándose en el supuesto apoyo de los sectores más pobres de la población, les trata del mismo modo como han sido tratados por décadas por los partidos políticos de la corrupción.
Los salvadoreños deberíamos seguir el ejemplo de los movimientos sociales del tipo 15-M en España y no dejar, como dice Sabines, que estos Secretarios de Estado capaces de transformar la mierda en esencias aromáticas,(que estos) diputados y senadores alquimistas, líderes inefables, chulísimos, un tropel de putos espirituales (sigan) enarbolando nuestra bandera gallardamente.

No resulta fácil identificar el rumbo político, económico y social de este país. Porque no tiene quien construya su rumbo.

Más de Jaime Sabines:

Por decreto presidencial: el pueblo no existe
El pueblo es útil para hablar en banquetes:
“Brindo por el pueblo de México”,
“Brindo por el pueblo de Estados Unidos”.”

También sirve el pueblo para otros menesteres literarios:
escribir el cuento de la democracia,
publicar la revista de la revolución,
hacer la crónica de los grandes ideales

El pueblo es una entidad pluscuamperfecta
generosamente abstracta e infinita.
Sirve también para que jóvenes idiotas
aumenten el área de los panteones
o embaracen las cárceles
o aprendan a ser ricos.

Lo mejor de todo lo ha dicho un señor Ministro:
“Con el pueblo me limpio el culo”
He aquí lo máximo que puede llegar a ser el pueblo:
un rollo de papel higiénico
para escribir la historia contemporánea con las uñas.

lunes, 16 de mayo de 2011

HERALDOS DEL EVANGELIO. ¿EL NUEVO ROSTRO DEL CRISTIANISMO DEL SIGLO XXI?

TH
Probablemente usted no ha tenido la oportunidad de toparse con un Caballeto Templario, pero muy probáblemente ha visto una de sus réplicas en pleno siglo XXI. Nos referimos a los llamados Heraldos del Evangelio. Ellos visten un impecable traje medieval, que recuerda justamente las cruzadas de tiempos pasados. Los Heraldos del Evangelio se definen como una Asociación Internacional de Derecho Pontificio, es decir, su condición canónica está directamente conectada con el Papa. Ellos se definen como "instrumentos vivos de la sagrada jerarquía al servicio de la nueva evangelización".
El personaje de la foto superior es Mons. Rafael Ibarguren, nombrado Vicario de Sucumbíos (Ecuador) sustituyendo a Mons. Gonzalo López Marañón, actualmente obispo emérito. Ibarguren forma parte de uno de esos grupos católicos fundamentalistas que creen solucionar la complejidad de este mundo con el retorno a los tiempos de los cruzados medievales. Con la firme esperanza que, un buen día, todos los católicos vestirán la indumentaria que identifica su grupo sectario, y así terminar con el relativismo que invade la sociedad contemporánea.
Por lo que reflejan las noticias, entre Mons. Gonzalo López Marañón y el presidente Correa hay buenas relaciones. Y, por lo que transmiten los noticieros ecuatorianos, Correa no está nada contento con la presencia de los Heraldos del Evangelio en territorio amazónico. Podemos hipotizar que una de las razones es la fuerte tendencia fundamentalista de los Heraldos, sobre todo en una zona amazónica, cuya presencia acorazada suena a relato antidiluviano de tiempos del Quijote.
En la foto: el Papa Benedicto XVI con el fundador de los Heraldos del Evangelio, Mons. João Clá.

Recientemente el Papa ha ordenado el retiro de seis misioneros carmelitas del Vicariato de Sucumbíos. El hecho ha generado una fuerte polética entre dos expresiones de una misma Iglesia: los fundamentalistas, afines a los Heraldos del Evangelio, y los católicos más cercanos al punto de vista de Mons. Marañón. Cuál es el problema de fondo no es fácil deducirlo, pero igual se puede consultar el blog de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos, donde aparece el punto de vista de los carmelitas.


En la foto: dos jovencitos, con cara de "yo no fuí"
y la indumentaria típica de los Heraldos del Evangelio.

Lo que sí parece evidente en este tipo de noticia es que la tendencia restauradora en la Iglesia Católica es fuerte y no sabe resolver en modo racional sus problemas internos. Para ello debe recurrir a la fuerza. En El Salvador y, en concreto en San Vicente y Cabañas, hemos visto a miembros de este grupo cristiano que visten como caballeros medievales. ¿Cuál es su objetivo al venir a nuestro territorio? ¿Pretenden dar un aporte para ayudar a nuestro pueblo a salir de la pobreza material e intelectual? ¿O sólo quieren difundir su modo trasnochado de entender la fe? La Iglesia Católica en su conjunto parace haber iniciado una fuerte competición en una parte de sus bases, que consiste en fundar grupos y asociaciones cada vez más fundamentalistas: Opus Dei, Legionarios de Cristo, Heraldos del Evangelio, etc. Y la otra expresión del catolicismo latinoamericano es sentimentalista, se trata de competir para saber quién llora más y quién es menos capaz de participar en la transformación que plantena las diversas situaciones sociales.
Los Heraldos del Evangelio sueñan con una lucha campal contra las fuerzas del mal. Pero se equivocan, la lucha no se juega con espadas y escudos, sino con una Laptop, una conexión a internet y un programa bien definido de trabajo. Lo demás es caricatura.

miércoles, 11 de mayo de 2011

ROQUE DALTON, 36 AÑOS DESPUÉS

Fuente: CONTRAPUNTO.

Entrevista con Juan José Dalton sobre homenajes y el caso Roque Dalton, cuando se cumplen 36 años de su asesinato.

Por Fernando de Dios

SAN SALVADOR – Este martes 10 de mayo se cumplen 36 años de la muerte del poeta Roque Dalton. La autoría de su asesinato, nunca investigado, fue admitida por el ex dirigente guerrillero Joaquín Villalobos en una entrevista que le hizo el propio hijo del poeta, Juan José Dalton, en 1993.

En aquella respuesta, Villalobos enumeró algunos de los nombres de las personas implicadas en la decisión de asesinar al literato más relevante de la historia de El Salvador.

Uno de esos nombres, Jorge Meléndez, es el del actual director de Protección Civil, nombrado por el primer presidente de la historia del país que se denomina de izquierda, Mauricio Funes. Por ello la familia exigió al gobierno que mientras esa situación siguiera así no homenajeara ni utilizara el nombre de Roque Dalton, por lo que este año no hay ningún acto oficial del gobierno en homenaje al poeta.

A pesar de la inacción del Estado para investigar este caso, como tantos otros, la familia decidió el pasado año comenzar un proceso para que la justicia y la verdad iluminen el asesinato de Roque Dalton, como un derecho de ellos y de todo el país.

Hoy, las pesquisas que han realizado les permiten afirmar casi con toda seguridad que fue el propio Joaquín Villalobos quien disparó a la cabeza del poeta en la casa de San Salvador donde estaba retenido.

La grandeza de Roque Dalton hace que 36 años después aun sigan siendo editados y publicados escritos inéditos salidos de su pluma comprometida y revolucionaria.

Precisamente, un nuevo libro de Roque Dalton que edita y publica la editorial OCEAN SUR y que se exponen al público en el Centro Cultural Nuestra América, arroja luz sobre las posiciones políticas que Dalton sostenía en la lucha interna que se dio en el seno de la izquierda salvadoreña a mediados de los 70. Su posicionamiento en esa discusión le costó la vida, aunque la historia ha terminado dándole la razón.

El próximo sábado, 14 de mayo, Roque Dalton habría cumplido 76 años. No sabemos cómo verían sus ojos y plasmaría su pluma la realidad actual de un país que promueve la fecha de la muerte de Monseñor Oscar Arnulfo Romero para que sea el Día Internacional del Derecho a la Verdad mientras niega esa verdad para los asesinatos del propio religioso, del poeta, de los padre jesuitas y de tantos y tantos otros.

De éstas y otras contradicciones, además de detalles del proceso judicial y de las alternativas que tiene la familia, habla en esta entrevista Juan José Dalton.

Como cada año, se organizan celebraciones y homenajes a Roque Dalton en muchos lugares. ¿A cuáles va a asistir la familia, es decir, tu mamá, tu hermano y vos?

Este año es particular en el caso de las celebraciones y conmemoraciones de un aniversario más del nacimiento de Roque Dalton, que fue el 14 de mayo de 1935, o sea que en este mes mi padre cumpliría 76 años. Y es el 36 aniversario de su asesinato, también en este mes de mayo, el día 10.

Digo particular porque nadie de la familia va a estar, como en años anteriores, aquí en El Salvador entre el 10 y el 14 de mayo, que es cuando la jornada de homenajes ha sido más intensa en estos últimos años.

Mi mamá está en Cuba participando desde el Primero de Mayo en varias actividades en homenaje a mi padre. En primer lugar, allá hay lanzamientos de dos libros. Uno que es una recopilación de trabajos que mi padre escribió en la revista Casa y en Cuadernos Casa de las Américas. En Casa de la Américas han hecho una recopilación de escritos de mi padre.

¿Son poemas?

No, no, son artículos, críticas, reseñas… Son escritos teóricos, trabajos literarios que escribió en la revista de Casa de las Américas, que es una institución cultural latinoamericana que tiene su sede en La Habana.

Casa de las Américas siempre ha estado muy pendiente de Roque Dalton, ¿verdad?

Sí, de hecho hay otro libro que se refiere al homenaje al 50 Aniversario de la creación de Casa de las Américas, donde mi padre también tiene un espacio entre los fundadores, los que impulsaron durante todos estos años un concepto de literatura y de cultura ligada a los procesos históricos que ha vivido América Latina.

Y en esos actos va a participar tu mamá. rdalton10

Sí, ahí va a estar mi mamá. También, recién hablé por teléfono con ella, que acababa de llegar de una actualidad cultural, el lanzamiento de un libro en homenaje a Fayad Jamís, que era un poeta y pintor cubano. Fue muy amigo de mi padre y mi padre escribió una reseña sobre la obra de Fayad Jamís. Entonces a mi mamá la invitaron… el caso es que el lanzamiento de un libro de Fayad Jamís, estaba mi padre tan ligado a la cultura cubana, que se convierte el hecho en un acontecimiento también de homenaje a Roque Dalton. Dice (mi mamá) que sin esperarlo le dieron la palabra y la recepción de la gente siempre es muy emotiva.

Bueno, mi madre dice que en Cuba los homenajes a Roque Dalton son una constante. Se cumplió también recientemente un aniversario, creo que el 52 Aniversario de la fundación de Radio Habana Cuba. Mi padre fue trabajador, periodista de Radio Habana Cuba y ahí también se le rindió un homenaje. Mi mamá ha estado involucrada en todos esos homenajes y otros que se van a seguir dando en escuelas, universidades, etc.

¿Y tu hermano Jorge, dónde va a estar?

Mi hermano Jorge y yo hemos sido invitados a actividades diferentes en Europa. Jorge en esta ocasión va a un gran encuentro de literatura y cultura centroamericana y salvadoreña en Austria, en Viena.

¿Quién organiza eso allí?

Es un grupo de intelectuales austriacos e imagino que algunos alemanes también. Es una actividad en la que se va a rendir un homenaje a Roque Dalton en el que además de mi hermano Jorge va a participar también Horacio Castellanos Moya y no recuerdo qué otro escritor o crítico salvadoreño.

¿Y vos?

Yo he sido invitado, esta es una invitación que había sido postergada desde hace algunos años, pero en esta ocasión sí me decidí a ir, porque creo que es necesario el vínculo con nuestra comunidad salvadoreña y centroamericana, también en Europa, pues he sido invitado por la comunidad de salvadoreños residentes en Suecia. En Estocolmo y en otras ciudades suecas voy a participar, a convivir con la comunidad y allí se van a hacer varios homenajes. Todos los años lo han hecho, residentes salvadoreños allá en Suecia y en la región escandinava, siempre hacen homenajes y hemos querido compartir con ellos. Allá es un lugar que hace mucho frío, pero vamos a llevar un poco de calor de aquí de El Salvador.

¿En qué van a consistir lo actos allí en Suecia?

Básicamente charlas, actividades culturales de recordación, lectura de poemas… Y hablar también sobre las circunstancias de la muerte. La gente necesita escuchar para saber y conocer parte de la verdad y del proceso que estamos llevando a cabo aquí en El Salvador por llevar justicia definitiva al caso Roque Dalton, conocer realmente la verdad, es un derecho que tenemos no solo la familia, sino que El Salvador.

Estamos hablando de Cuba, de Austria, de Suecia, ¿y en El Salvador?

En El Salvador van a haber varias actividades también. Se va a hacer el lanzamiento de dos libros en la asociación cultural que se llama Nuestra América. Son textos políticos que mi padre dejó escritos antes de ser asesinado y son textos del debate político de aquella época. Es muy interesante porque es donde está más definida la posición política que Roque Dalton y porque por esa posición política fue asesinado. Esa es la verdad. Así que en éstos y otros textos que se van a publicar, que son textos teóricos, políticos, ensayos, de debate de aquella época de las izquierdas, se da a conocer un poco más cuál fue el conflicto al que se cerraron sus asesinos, que tomaron la decisión de aniquilarlo absurdamente.

Pero aquí hay un sinfín de actividades. Está el encuentro internacional de poesía El Turno del Ofendido, que se celebra todos los años con invitados internacionales. A la cabeza de este movimiento internacional está el poeta Otoniel Guevara, que todos los años organiza esta actividad. También hay una exposición de pintura, de pintores jóvenes con temática de Roque Dalton, que también va a estar expuesto en Nuestra América. Hay una exposición circulante del Museo de la Palabra y la Imagen, también con la temática de Roque Dalton. Son cosas, objetos de él que nosotros como familia hemos dado al museo para que la gente conozca un poco más; fotografías, cosas de cuando era niño, primeros poemas, pinturas, hay de todo, es un collage.

Entonces se va a respirar Roque Dalton este mes en El Salvador.

Sí. Lamentablemente la única institución que se queda fuera de las celebraciones y las conmemoraciones, paradójicamente, es el gobierno. El gobierno ha decidido mantener en la impunidad a uno de los supuestos, sospechosos, asesinos de Roque Dalton, que tiene un puesto en el gobierno y hasta que con ello no deje de seguir aflorando la impunidad desde el gobierno, la familia de Roque Dalton le ha pedido al gobierno que se abstenga de hacer homenajes oficiales. Y esto es importante porque hay mucha gente que le extrañará mucho por qué el primer gobierno de izquierda de El Salvador no le rinde homenaje a su poeta nacional.

La familia le pidió al gobierno que no hiciera homenajes a Roque Dalton mientras Jorge Meléndez sea director de Protección Civil. ¿Interpretáis que el gobierno ha decidido proteger a Jorge Meléndez?

Pues hasta ahora eso es lo que se ha demostrado. Nosotros hemos dicho, reitero la posición nuestra, que el gobierno no debe rendir homenaje a Roque Dalton porque tiene entre sus funcionarios a uno de los supuestos asesinos de Roque Dalton. Eso sería inadecuado, antiético, anti cualquier cosa; sería incongruente, inconsecuente que alguien le rinda homenaje teniendo al asesino ahí en el mismo cuarto. Hemos dicho que tampoco el gobierno puede usar su imagen ni su obra para sus fines, ni la familia ha vuelto a suscribir contratos para la publicación de la obra de Roque Dalton.

El presidente Mauricio Funes dijo el año pasado que a Meléndez no lo ha condenado ningún tribunal, aunque tampoco ha sido juzgado. Como decías, la familia sí tiene un proceso abierto en la justicia salvadoreña. ¿Cómo está ese proceso, hay algo nuevo?

Nosotros no dijimos que el presidente de la República tuviera que destituir a Jorge Meléndez. Lo que dijimos es que para rendirle homenaje a Roque Dalton tenía que acabar esa impunidad, si le destituía o no es un problema del gobierno. El presidente dijo que no veía méritos para destituir a Meléndez porque mientras no haya sido condenado, la presunción de inocencia hace que sea inocente. Pero eso es contradictorio también, porque hasta ahora, en este país, por la vigencia de la Amnistía General de 1993, todos los involucrados en crímenes son presuntos asesinos, en el caso de (Monseñor) Romero, en el caso de los jesuitas, porque aquí en El Salvador no se ha juzgado debidamente a nadie. Pero en el caso de mi padre es quizás peor esa situación, porque en 35 años, el Estado no había hecho absolutamente nada, pero nada, por investigar el caso de Roque Dalton.

Claro, porque los otros casos estuvieron en la Comisión de la Verdad y hubo al menos pronunciamientos sobre los responsables, pero en el caso de Roque Dalton no.

Exacto, el caso de Roque Dalton no estuvo en la Comisión de la Verdad, ni lo investigó ninguna comisión internacional. Aquí, en la Fiscalía o en los juzgados, en 1975, debió haber tenido un proceso judicial, pero no hay en ningún juzgado, en ninguna instancia de la Fiscalía, un archivo sobre el asesinato de Roque Dalton. No existe. Entonces lo que había que hacer era comenzar un proceso partiendo de cero. Así que nosotros realmente consideramos que es oportuno, ya que El Salvador está viviendo una etapa de inicio de una democracia real, hemos visto que era una necesidad resolver este caso. Porque así como estaba, prácticamente como que Roque Dalton no hubiera existido, un hombre que nació, pero que no se sabe qué se hizo, dónde quedó, no se sabe dónde murió, todos sus derechos violados. Entonces nosotros fuimos a la Fiscalía e hicimos una petición al fiscal. No fuimos a demandar a nadie, lo que fuimos a hacer fue pedirle al fiscal que inicie la investigación sobre el asesinato de Roque Dalton.

¿Lo ha hecho?

Hasta ahorita… Nuestro alegato contempla una cosa importante: consideramos que el asesinato de Roque Dalton, por ser parte del asesinato de otras personas de la izquierda en esa misma época -hay una cadena de crímenes consecutivos y sistemáticos-, es un crimen de lesa humanidad. Eso es lo que consideramos nosotros y ese es el alegato que hemos llevado al fiscal para pedirle que comience las investigaciones sobre el caso de Roque Dalton para darle una salida jurídica.

El fiscal general ha hecho poco, pero a pesar que ha hecho poco, por lo menos ya en la Fiscalía hay un expediente sobre el caso de Roque Dalton. O sea que ya no solo le pertenece a la familia la responsabilidad de resolver este caso, porque hasta ahora la familia es la única que ha cargado con la responsabilidad de estar exigiendo y exigiendo a los asesinos que digan la verdad. Entonces ahorita ya hay en la Fiscalía un documento que es público, que se puede ir a conocer, sobre las sospechas que la familia tiene sobre una serie de situaciones que el fiscal tiene que investigar.

¿Pero ha investigado algo?

Ha designado a dos fiscales y le ha dado un número al caso, es lo único que ha hecho. Los dos fiscales han respondido, no solo a nosotros, sino también al procurador de Derechos Humanos, que también le pidió un informe sobre ese caso, y el fiscal lo único que ha respondido es que ha designado a dos fiscales que están estudiando y pidiendo información sobre los convenios internacionales que El Salvador ha suscrito para ver si el asesinato de Roque Dalton cabe dentro del concepto de crimen de lesa humanidad.

villalobos¿Qué más incluye el alegato de la familia?

En síntesis, nosotros consideramos que, actualmente, vivas están tres de las personas responsables máximas del asesinato de Roque Dalton. Uno es Edgar Alejandro Rivas Mira, el otro es Joaquín Villalobos, y el otro es Jorge Meléndez. Estas tres personas, junto a otros más, son los que supuestamente tomaron la decisión de asesinar a Roque Dalton. Lo que sabemos es que Rivas Miras, para hacer efectiva esa decisión, encomendó la misión a Joaquín Villalobos, a Jorge Meléndez y a Vladimir Rogel -que está muerto, murió porque lo mataron ellos mismos- para que ejecutaran a Roque Dalton y a Armando Arteaga, el 10 de mayo de 1975. Éstos llegaron a la casa donde Roque Dalton y Armando Arteaga estaban retenidos y los ejecutaron. Ellos fueron los encargados materiales del crimen.

Edgar Alejandro Rivas Mira no tenemos absolutamente ninguna evidencia de donde vive, ninguna localización. Pero lo que le dijimos al fiscal es que Joaquín Villalobos está localizado porque es asesor del presidente de México, en la Ciudad de México, tiene su dirección, su destino, allí es donde le pueden localizar. Y Jorge Meléndez, que tiene su dirección y un destino donde puede ser localizado, porque es miembro del gobierno de El Salvador.

Eso es lo que nosotros hemos presentado. También hay una serie documentos, incluso declaraciones dadas por ellos, por Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez, en las que ellos aceptan su participación en los hechos. O sea, son confesiones, no necesitan más pruebas.

Joaquín Villalobos lo calificó de error de juventud, Jorge Meléndez de proceso político, pero el resultado fue un asesinato.

En el plano penal… si vos le metés el ingrediente político, eso fue un crimen político, en un proceso político, en un proceso de maduración de la izquierda… pero el hecho concreto es que alguien, y nosotros tenemos casi la total evidencia de que fue Joaquín Villalobos el que disparó contra mi padre y lo mató con dos tiros; un tiro, que no le cayó en el corazón sino que en el brazo, le hirió primero y después le disparó en la cabeza.

¿Cómo sabéis esos detalles?

Son materiales que nosotros hemos recogido, de testigos, unos que están muertos, que son testigos por referencias, declaraciones que han quedado en la memoria de mucha gente que les conocieron, y otros testigos que también han dado declaraciones en ese contexto. Tenemos la evidencia de que estos hechos así ocurrieron. Hemos ido acumulando… mirá, ¿cómo ha sido esta situación? Joaquín Villalobos reconoció que él había participado en los hechos hace casi 20 años. Pero a partir de eso nosotros hemos ido buscando y acumulando información y toda esa información es congruente con lo que Joaquín Villalobos señala desde un principio cuando él dice: “Los que tomamos la decisión fuimos, éste, éste, éste, Jorge Meléndez y yo”.

Entonces tenéis un caso montado, con sus evidencias, pero dependéis de que la Fiscalía quiera impulsarlo.

Si nosotros este caso lo hubiéramos llevado a un país decente en voluntad de resolver este tipo de problemas históricos… porque Roque Dalton no es una persona desconocida, es una figura nacional e internacional. Hay gente que dice que Monseñor Romero y Roque Dalton son las figuras de mayor transcendencia de El Salvador. Ni siquiera Mauricio Funes tiene tanta trascendencia, ni la tendrá, como la tienen estos muertos. En un país medianamente decente no habría ni siquiera tanta investigación, con las confesiones sería suficientes para citar a los involucrados y procesarlos. Yo no sé si el juicio al final los pudiera condenar, no sé. Pero el objetivo nuestro es saber la verdad.

Entonces el proceso está en la Fiscalía, a paso lento…

Nosotros teníamos la convicción de que si después de un año de presentar el caso a la Fiscalía no hay nada concreto… a lo mejor el Fiscal ahora el 14 de mayo llega y dice que acepta el caso y vamos a investigar el proceso, sería grandioso para la justicia de esta país, pero eso lo más probable es que no se dé. Entonces nosotros teníamos dos opciones; desentendernos del caso y dejar esto para que la historia lo resuelva o seguir luchando para conocer la verdad. Y por esa vía hemos decidido ir. Tenemos la opción de que, como el Estado no ha funcionado en impartir justicia y en impartir verdad… que ése es otro derecho, el conocimiento de la verdad para casos graves de derechos humanos es un derecho humano ya contemplado universalmente. Y El Salvador le hace honor a eso porque El Salvador gestionó hace poco que el día del asesinato de Monseñor Romero, el 24 de marzo, se convirtiera a nivel mundial en el Día Internacional de la lucha por conocer la verdad sobre graves violaciones a los derechos humanos. Entonces es contradictorio que un país luche por algo que no cumple en su propio territorio. Yo creo que este país tiene que empezar a ser congruente consigo mismo.

Sí, pero hasta entonces, ¿la alternativa es la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)?

La alternativa, ante la falta de respuesta del Estado, nosotros vamos a hacer unas gestiones para llevar el caso a todas las instancias para resolver este problema localmente. Está la decisión de ir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Pero todavía, en este desorden que existe en la justicia salvadoreña, parece que todavía queda un filito, un hoyito, por donde puede entrar el sol, por donde puede entrar la justicia y al final puede alumbrarnos a todos. Entonces hemos decidido explorar eso, lo vamos a anunciar en la segunda mitad de este mes porque nuestros abogados están ahorita estudiando y preparando el alegato.

¿Ello implica que vais a seguir luchando porque el caso se resuelva aquí en El Salvador?

Exactamente. Para que el caso se resuelva en El Salvador tiene que haber conciencia. Hay conciencia, porque al gente, todos los mayos, recuerda a Roque Dalton, es un tema que hiere, que duele, al mismo tiempo que alegra también, porque todo lo bueno que Roque Dalton dejó para este país es un motivo de alegría y sentirnos orgullosos. Pero tenemos que resolver esta falta de consecuencia. Nosotros queremos que se resuelva aquí en El Salvador y vamos a luchar por eso. Pero si no queda ninguna opción vamos a tener que acudir a los tribunales internacionales. La primera opción es la CIDH, pero hay también muchos países que han suscrito la Convención sobre la Verdad. Cualquier país, España, Argentina, Uruguay, Venezuela, México… pudiera aceptar en sus tribunales, ya que en El Salvador no se resuelve, pudiera aceptarlo. Así como se está investigando el caso de los jesuitas en España, el caso de Roque Dalton pudiera ser aceptado por cualquier país.

Sí, pero dices que queréis que se resuelva aquí, que hay un resquicio en la justicia salvadoreña. ¿Crees que si se avanzara en el caso de tu padre se podría marcar un punto de inflexión en la justicia salvadoreña, para otros casos?

Yo creo que, aunque no lo parezca, El Salvador está evolucionando y hay procesos que se están dando a nivel del Estado y la sociedad misma. Estamos explorando, estamos estudiando la legislación cómo está para fortalecer el proceso aquí para que el fiscal no se siga negando a investigar el caso aquí. Pero la decisión que vamos a tomar a finales de mayo, ahí lo vamos a dar a conocer en concreto.

Hablabas ahora del proceso de cambio en El Salvador, ¿cómo crees que serían los versos de Roque Dalton hoy, en el momento actual del país?

Yo creo que la obra de mi padre precisamente es tan grande porque tiene tanta rdalton6vigencia. Pasa el tiempo, ya son 36 años de su asesinato, y la obra de Roque Dalton sigue teniendo vida. Roque Dalton sigue siendo el autor salvadoreño más leído, más comentado, más estudiado. La academia internacional, en Estados Unidos, en la Unión Europea, está estudiando la obra de Roque Dalton. Por algo allá en Austria o en Suecia se celebra este acontecimiento. Y sobre todo, allá la gente tiene sed de conocer qué es lo que sucede en este país y, como cualquier sociedad inteligente, acude a la obra de los autores de ese país.

Es curioso que hace poco en el festival de Guadalajara (México) se hiciera una encuesta que está publicada en El País de España, en la que se pregunta cuáles obras latinoamericanas dan a conocer mejor la historia de América Latina. Están las Historias Prohibidas de Pulgarcito, de Roque Dalton. Está Pedro Páramo, Las venas abiertas de América Latina. Y está Roque Dalton ahí, dando a conocer qué es lo que sucedía en El Salvador.

Entonces la obra de mi padre está vigente, crítica. Hay gente que dice que Roque Dalton es el poeta nacional. Nosotros nunca hemos dicho eso. Es el poeta que más refleja la nacionalidad nuestra, nuestras frustraciones, nuestras contradicciones, nuestra vida.

Y todo eso sigue vigente…

Sí, la violencia, el desprecio que tenemos a veces por la vida… cuando mi padre dice El Salvador es una espina de acero… yo me erizo sólo de pensar que tenemos incrustadas un montón de espinas de acero. Una de ellas es el poco honor que la izquierda de este país le hace, no solo a Roque Dalton, sino a todos sus muertos.

¿Por qué dices eso?

Digo esto porque yo creo que la izquierda de El Salvador, al mantener la impunidad del asesinato de Roque Dalton está negando su obra y lo que hizo por El Salvador. Pero aquí hay utilización política de la figura pública de manera deshonrosa, por esas mismas contradicciones. Estás hablando de Monseñor Romero, de la verdad y estás ocultando la verdad incluso para Monseñor Romero, eso es totalmente inmoral.

Eso es parte de lo que tiene que hacer el gobierno, pero no solo el gobierno…

Aquí es un tema de sociedad. Yo creo que este país tiene que entrar a un proceso, no solo de evolución democrática, sino realmente de sensibilidad humana. Por esa ausencia de sensibilidad es que tenemos tanta violencia. Estamos deshumanizados. ¿Cómo es que un vecino va a matar a otro por el parqueo? ¿Cómo es que se descuartiza a una niña? Atropellamos a otro y le dejamos tirado en la carretera… eso en otros países no se hace ni con los animales.

Pero para esto sirve la cultura; el darle valor a la cultura, a la poesía, a la literatura, el darle valor a la vida.

Pero aquí lo que valoramos son los mall comerciales, los grandes carros, las grandes carreteras, iglesias de superlujo, los grandes líderes mundiales. Tenemos explosiones orgásmicas solo porque alguien poderoso nos viene a sobar la cabeza.

viernes, 6 de mayo de 2011

Obama convirtió en mártir a Bin Laden

Robert Fisk
Fuente: Cubadebate.

Bin Laden recibió su merecido -el que a hierro mata tiende a morir de la misma forma-, pero ¿de veras recibió la justicia de la que habló el presidente Obama? Muchos árabes -y este tema lo recogió la prensa árabe, que habló de muerte pero no de “ejecución”- pensaban que debió ser capturado, llevado ante la corte internacional de La Haya y juzgado por sus crímenes.

Por supuesto, siempre habrá en Medio Oriente, y en especial en Afganistán y Pakistán, quienes crean que fue un valeroso mártir ignominiosamente asesinado por el brazo ejecutor del “sionismo”. Grupos islámicos en Líbano, Hamas en Gaza y muchos ulemas en el sureste de Asia ya se pronunciaron en ese sentido.

En realidad, sobra decirlo, era alguien que pertenecía al pasado. Sus promesas de derrocar a los tiranos árabes pro estadunidenses o no islámicos fueron cumplidas por los pueblos de Egipto y Túnez -y tal vez pronto por los libios y sirios-, no por Al Qaeda y su temible violencia.

El verdadero problema es que Occidente, con su constante prédica al mundo árabe de que la legalidad y la no violencia son la ruta hacia delante en Medio Oriente, ha dado una lección diferente a los pueblos de la región: que ejecutar a nuestros contrarios es perfectamente aceptable.

Se podría decir que, luego de segar miles de vidas inocentes en forma tan sanguinaria, Bin Laden podía esperar ser abatido, desarmado, en una presunta casa de seguridad. Los musulmanes concluirán que los estadunidenses adoptaron los mismos métodos de los israelíes contra sus enemigos palestinos. “Asesinato selectivo”, le llaman a disparar misiles o dejar caer bombas sobre sus contrarios, a menudo dando muerte a inocentes y culpables por igual, tal como hacen los estadunidenses en sus ataques de drones contra Al Qaeda y el talibán en Waziristán.

Pese al deseo de Washington de prevenir la creación de una capilla -lo cual condujo directamente al sepelio secreto de Bin Laden en el mar Arábigo-, como salafista y saudita, Bin Laden habría deseado tener una tumba anónima.

Él y sus partidarios creen que poner lápidas con el nombre en las tumbas es idolatría; de ahí el deseo saudita de enterrar a sus muertos sin marcar el lugar y más bien destruir las capillas antiguas que crear nuevas.

Pero al final, morir cuando estaba desarmado lo ha convertido en un mártir mucho más grande que si hubiera perecido en la “balacera” que en un principio Obama aseguró sin razón que había causado su deceso. De todos modos, el hombre que consideraba la creación de Al Qaeda como su logro personal vivió lo suficiente para darse cuenta de que había fracasado en todos sus objetivos.

Y yo, que lo conocí y tuve con él largas conversaciones, ahora me pregunto a veces si en realidad quería seguir viviendo.

martes, 3 de mayo de 2011

LOS ASESINOS TAMBIÉN SE MUEREN




Por Magdalena Flores

CONTRAPUNTO

SAN SALVADOR – El Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA, por sus siglas en inglés) informó este lunes que la muerte del ex ministro de Defensa, René Ponce, “no afecta” el proceso que actualmente se sigue en España contra él y 12 integrantes de la cúpula militar salvadoreña por el asesinato de seis sacerdotes jesuitas en el marco de la guerra civil en la década de 1980.

Ponce falleció este lunes en la unidad de cuidados coronarios del Hospital Militar, donde ingresó el 24 de abril por padecimientos cardíacos.

Almudena Bernabéu, abogada del CJA, dijo a ContraPunto que la muerte de Ponce “no afecta, ni interrumpe, ni cambia el proceso en absoluto”, debido a que “era uno de los acusados, no el principal necesariamente”, agregó en referencia a que hay más militares implicados en el asesinato de los jesuitas.

Aunque sí reconoció que la responsabilidad penal de Ponce en el caso jesuita ya terminó, debido a que esa se extingue cuando la persona acusada fallece.

Desde 2008 Ponce, junto a doce militares más, enfrentan un proceso legal en España por el asesinato de los seis padres jesuitas, en 1989. La querella fue interpuesta por el CJA y el Foro para la Defensa de Derechos Humanos de España.

En dicho proceso incluso ha sido involucrado el ex presidente de El Salvador, Alfredo Cristiani, quien gobernó entre 1989 y 1994, porque supuestamente encubrió a los asesinos de los jesuitas. En la masacre de los jesuitas también falleció una empleada y su hija.

Además Bernabeu indicó que como abogada en el caso “hubiera preferido que el procesamiento del señor Ponce y todos los demás acusados hubiera salido antes de su fallecimiento. De todos modos, el caso continua contra el resto, doce en total, y nada cambia”, sentenció.

Por su parte, el director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (IDHUCA), Bejamín Cuellar, consideró que aunque ya no se pueda deducir la responsabilidad penal contra Ponce, no significa que haya “triunfado”, porque históricamente hay documentos que establecen su responsabilidad.

“Documentos de la Comisión de la Verdad, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos establecen su responsabilidad en el caso de los seis sacerdotes jesuitas, y la muerte de Julia Elba Ramos –empleada de los padres- y su hija adolescente de 16 años”.

“Entonces históricamente no puede pasar como alguien que salvó a la patria asesinando civiles indefensos, mujeres y niños”, recalcó Cuellar.

Ponce culpable según Comisión de la Verdad

Según la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas, en su informe “De la locura a la esperanza”, Ponce ordenó el 15 de noviembre de 1989 asesinar a los seis sacerdotes jesuitas en el campus de la UCA.

“Existe sustancial prueba de que el entonces Coronel René Emilio Ponce, en la noche del día 15 de noviembre de 1989, en presencia de y en confabulación con el General Juan Rafael Bustillo, el entonces Coronel Juan Orlando Zepeda, el Coronel Inocente Orlando Montano, y el Coronel Francisco Elena Fuentes, dio al Coronel Guillermo Alfredo Benavides la orden de dar muerte al Sacerdote Ignacio Ellacuría sin dejar testigos”, describe el informe de la Comisión de la Verdad.

En el marco de la ofensiva guerrillera en 1989 Ponce mandó a matar al rector de la UCA, el español Ignacio Ellacuría.

También en el hecho fueron asesinados por miembros de la unidad del Batallón Atlacatl los los sacerdotes Joaquín López y López, Ignacio Martín Baró, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes y Armando López, así como su empleada, Julia Elba y su hija.

En 1991 fueron procesados nueve militares en El Salvador por el caso de los jesuitas, sin embargo solo dos de los nueve resultaron culpables, y los otros fueron absueltos. El coronel Guillermo Benavides y el teniente Yusshy Mendoza fueron encontrados culpables del asesinato, pero la Ley de Amnistía los benefició dos años después.

La Ley de Amnistía fue creada en 1993 por el presidente de ese entonces, Cristiani. Dicha ley protege a todos los que cometieron crímenes de lesa humanidad durante el conflicto armado (1980-1992).

FAES lamenta muerte de Ponce

La Fuerza Armada de El Salvador (FAES) lamentó este lunes “profundamente” el fallecimiento de Ponce, quien fungió como ministro de la Defensa Nacional y de Seguridad Pública de El Salvador, desde el 31 de agosto de 1990 hasta el 01 de julio de 1993.

A pesar que los defensores de los derechos humanos lo recuerdan como alguien que cometió crímenes de lesa humanidad la FAES lo recuerda como alguien que creo unidades importantes dentro de la unidad castrense.

“Entre los principales logros durante la Gestión del General Remé Emilio Ponce se menciona la fundación del Comando de Doctrina y Educación Militar (CODEM), el 08 de febrero de 1993, durante la presidencia del licenciado Alfredo Félix Cristiani; así mismo gracias a su iniciativa se creó, el 16 de junio de 1993, el Museo de Historia Militar de la Fuerza Armada de El Salvador”, dice un escueto comunicado de la FAES.

ENTREVISTA EN RTV.ES

¿Qué opina de la querella que se ha presentado en España contra 14 ex militares por el asesinato de los jesuitas?

La querella la han presentado dos ONGs buscando alguna institución que pueda reabrir el caso. Yo creo que se está violentando un principio del derecho universal, el non bis in idem. Que significa que una cosa juzgada no puede volverse a juzgar. Y eso lo tenemos nosotros en nuestra constitución, en el artículo 11, que específicamente habla de que una persona que ha sido enjuiciada por una causa no puede volver a ser enjuiciada por la misma razón. Aquí en el Salvador el caso jesuitas ha tenido dos juicios. Uno en el año 91-92, que tuvo una sentencia en el que hubo dos condenados un coronel y un teniente. Y luego hubo otro proceso que se resolvió con el sobreseimiento de los encausados. Si España conoce que el caso ha sido juzgado y continúa con el proceso definitivamente lo considero un nuevo colonialismo de España. Nos están diciendo su justicia no sirve. La nuestra sí sirve.

¿Pero aquel juicio no fue un juicio farsa?

En el primer juicio, la investigación comenzó el año 90 e intervinieron investigadores de la policía española, del FBI y de Scotland Yard apoyando a la comisión de hechos delictivos en el Salvador en la investigación. Así fue como el juez llegó hasta el plenario y hubo un juicio completo. Hubo una sentencia del juez Lo que sucede que es el caso es que las sentencias que han salido no son del agrado de las partes querellantes. Entonces no se puede estar diciendo que se va a manejar todo un sistema judicial de un país. Yo pienso que se está vulnerando en estos momentos la seguridad jurídica del Salvador.

¿Estaría dispuesto a ir a declarar a España?

Pues tendría que evaluarlo en su momento oportuno. Nosotros esperamos que la justicia española respete nuestro sistema judicial. Puede que sea imperfecto o que no siga los cánones de otros países pero es nuestro sistema judicial, respaldado por nuestra soberanía nacional. Ahí vamos a ver si el caso es más político que jurídico.

Según la Comisión de la Verdad, usted dio la orden de asesinar a Ignacio Ellacuría y no dejar testigos. ¿Reconoce usted que ordenó ese asesinato?

Durante 19 años tanto mi familia como yo hemos estado sufriendo este ataque injustamente. Porque yo en ningún momento, en ningún lugar, he dado al coronel Benavides la orden de asesinar a los jesuitas y no dejar testigos. Fíjese que es contradictorio lo que contiene el informe de la Comisión de la Verdad. Porque ellos dicen que enfrente de dos generales y de dos coroneles yo le ordeno: Asesine a los jesuitas y no deje testigos. ¿Y los que estaban oyendo allí no eran testigos? Es una contradicción. Lo más increíble de la Comisión de la Verdad es que ellos no citan ninguna fuente que haya dicho eso. Yo no me puedo imaginar quién se inventó esa historia. Porque en definitiva quiero asegurar categóricamente que en ningún momento y en ningún lugar yo he dado la orden para asesinar a los jesuitas.

¿Conoció, permitió o avaló que alguien encargara ese asesinato?

De ninguna manera. No estaba yo únicamente concentrado en lo que se hacía aquí en la ciudad de San Salvador. Estaba conduciendo las operaciones a nivel nacional. Estaba defendiendo un sistema a nivel nacional. Nunca tuve conocimiento de q alguien tuviera la idea de asesinar a los padres jesuitas.

¿Entonces fue obra de un comando por su cuenta?

Definitivamente que sí. Déjeme ponerlo en contexto: La ofensiva se inició a las 20 horas del día 11 de noviembre. Nuestra primera estrategia fue defender los centros neurálgicos, los objetivos estratégicos de nuestro país, de la embestida del FMLN. Había balas, balazos por todos lados, de la capital principalmente. Los combatientes del FMLN venían hasta con tres fusiles porque tenían planificado que la gente residente en los barrios populosos iban a tomar las armas para llevar a cabo la insurrección armada.
El 15 de noviembre yo hice una reunión con todos los comandantes del área de San Salvador. Estaba dividido en 5 comandos. Entre ellos estaba el comando de seguridad del Estado Mayor, el ministerio de defensa y de las zonas aledañas, en las que estaba incluida la UCA. El comandante de esa zona era el coronel Benavides. Establecimos en esa reunión cuál iba a ser la acción a tomar para desalojar las áreas ocupadas por el FMLN. Porque ya la mayoría de la población había sido evacuada, habían salido con una banderita blanca en medio de las balas. Considerábamos que la gente que había en esa zona era gente del FMLN. Iniciamos nuestra ofensiva y esa fue la razón de esa reunión. Y allí estaba el coronel Benavides como parte de los comandos conformados en el área metropolitana. Y en ningún momento se dio la orden de asesinar a los jesuitas. En consecuencia, si este comando tomó la decisión de entrar a la UCA y asesinar a los jesuitas fue una decisión propia del comandante de ese comando.

¿Por qué murieron Ellacuría y sus compañeros? ¿Por subversivos?

No creo que fuera por eso. Tuve una plática con el padre Ellacuría durante las negociaciones que se hicieron para el secuestro de la hija del presidente Duarte. Él era el intermediario, tenía relación con el FMLN y ahí conocí su vocación por la paz y que de alguna forma no estaba de acuerdo en cómo se estaba llevando el conflicto, cómo estaba estableciendo sus estrategias el FMLN en el campo violento. Creo que la muerte de los jesuitas fue una consecuencia del momento que se vivía ante una ofensiva que estaba afectando a toda la capital del país.

¿Pero por qué fueron a por ellos? No iban armados. ¿Por qué fueron a buscarlos y los fusilaron?

Yo creo que esa es una buena pregunta que le podrían hacer al coronel Benavides. Cada año que hay ataques públicos contra nosotros yo he dicho: Que diga el coronel Benavides públicamente si yo le he dado esa orden. Yo no tengo la menor idea de por qué tomó esa decisión.

¿Hubo intentos posteriores de encubrir el asesinato?

No, las fuerzas armadas se abrieron a la investigación. Intervinieron agentes de la policía española, del FBI y de Scotland Yard y estaba la unidad especial investigadora de El Salvador. Nosotros nos abrimos completamente a la investigación, porque veíamos que era una cosa horrenda, un crimen horrendo. Yo en lo personal creí que había sido el FMLN por causarnos problemas a las Fuerzas Armadas. Las investigaciones tomaron otro rumbo y llegaron a la conclusión de que había un grupo de oficiales y tropa que eran responsables de la muerte de los jesuitas y fueron los que llevaron a juicio.

¿Teme usted ser recordado como un asesino, atrapado en su país como en una gran cárcel?

Durante 19 años mi familia y yo hemos soportado, hemos sufrido esta injusticia, de que me estén señalando como asesino cuando en realidad yo no tengo ninguna culpabilidad en la muerte de los jesuitas. Posiblemente una porción del pueblo salvadoreño tenga de mi la imagen de un asesino, como me han dibujado las opiniones públicas vertidas sobre todo por organizaciones de izquierda, y en el mismo informe de la Comisión de la Verdad no tiene responsabilidad nadie de lo que aparece ahí. Es un informe que lo firman tres personas pero no citan quién dijo tal o cual cosa. Y en los mismos acuerdos de paz se estableció que ese informe no iba a tener utilización judicial. Sin embargo eso contribuye a que lo que usted me pregunta pueda suceder en el futuro. Y es injusto porque yo dediqué 30 años de mi vida a servir a mi patria, a defender a mi país y en los momentos más difíciles yo estuve conduciendo estratégicamente a las fuerzas armadas para defender un sistema amenazado por una agresión comunista apoyada internacionalmente. Después estuve como ministro de Defensa participando en la negociación de la paz. Es injusto que todo ese esfuerzo tenga poca validez ante un señalamiento que no tiene sustentación, que más que todo es el invento de alguien que busca dañarnos y que buscó dañarnos durante todo el tiempo, las organizaciones de izquierda manipuladas por el comunismo internacional.

¿Estaría usted dispuesto a pedir perdón públicamente a las víctimas?

¿Por algo que yo no hice? Perdón de qué voy a pedir yo, si yo no lo hice... Yo no tengo ninguna culpabilidad en eso. Sí, yo lo lamento y acompaño a los familiares de las víctimas en ese dolor, porque sé lo que es perder un familiar en una situación en la cual son inocentes.

Pero puede haber reconciliación sin justicia? No deberían revisarse o abolirse las leyes de amnistía?

Los mismos protocolos de la Convención de Ginebra dicen que cuando se negocia y se busca una solución política a un conflicto armado interno se debe dar una amnistía absoluta, amplia y general para buscar la reconciliación de la sociedad. Eso es lo que se dio en nuestro país. Eso podría compararlo yo también con la guerra civil de España. ¿Cómo se logró la reconciliación en España? ¿Por qué le han dicho al juez Garzón que no abra casos de la guerra civil? Porque va a poner al país en una situación de confrontación. Hay cosas que tienen que perdonarse, tienen que cuidarse y realmente buscar esa consolidación de la reconciliación de la sociedad respectiva. Y eso es lo que busca la amnistía en estos casos y la mismas Naciones Unidas lo recomiendan.

La ley de amnistía del 93 fue apoyada por los países amigos del proceso, que eran cuatro. España, Colombia, Venezuela y México. Recuerdo que visitamos al presidente González en España y él creía que la amnistía era necesaria para la reconciliación de todos los salvadoreños. Comparándolo con leyes de amnistía de otros países suramericanos como Chile Argentina, Uruguay¿ Son casos diferentes. Ellos no tuvieron un conflicto armado tan intenso como el que vivimos en nuestro país durante 12 años, por lo tanto aquí estamos confrontados dos organizaciones militares una defendiendo el estado y otra intentando tomar el poder del Estado éramos salvadoreños enfrentados entre sí. Creo que una ley como esa fue necesaria para consolidar la paz y buscar la verdadera conciliación d los salvadoreños.

¿Usted se arrepiente de algo?

No me arrepiento de todo lo que hice en beneficio de mi país. No me arrepiento de haber estado al frente de las Fuerzas Armadas para hacer valer el Estado de Derecho. Para defender la institucionalidad del Estado, para defender nuestras libertades y para defender el sistema constitucional de nuestro país. De eso yo no me arrepiento porque logramos la paz y entregamos al gobierno de la República, al pueblo salvadoreño, en 1993, un país en paz. No se me viene a la mente de algo que pueda arrepentirme porque siempre tuve en mente actuar dentro de lo correcto, en el margen que establece la ley y dentro de la institucionalidad del Estado. Los jesuitas fueron víctimas de las circunstancias. Y del momento, el contexto que estábamos viviendo, dentro de la ofensiva Hasta el Tope que llevó a cabo el FMLN para tomar el poder dentro de su agresión comunista.
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